Ayutthaya: en busca del origen de Bangkok

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Descubriendo Ayutthaya, el origen de la actual Bangkok. © Bangkok Tourism



La ciudad perdida de Ayutthaya se ubica a 80 km al norte de Bangkok y supone una visita imprescindible a tu paso por la capital.

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La ciudad de Ayutthaya fue destruida en 1767 tras una invasión birmana. © Alberto Piernas

Visitar Bangkok supone sumergirse en un torbellino de energía, neones y tradición. Sin embargo, ninguna visita está completa sin una excursión a Ayutthaya, la antigua capital del reino de Siam y principal boceto de la actual ciudad tailandesa.

Considerada por muchos como la prima de Angkor Wat y reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Ayutthaya se ubica a 80 km al norte de Bangkok. Un conjunto de enigmáticos templos abandonados que se esparcen junto a la más moderna ciudad de Ayutthaya (อยุธยา, Ciudad Impenetrable). Vestigios que evocan el recuerdo de una antigua época dorada de templos recubiertos de oro y palacios rebosantes de tesoros.

El declive de Ayutthaya comenzó tras una invasión birmana en 1767. El punto de inflexión que llevó al reino a desplazar la capital a la actual Bangkok, dejando como legado sus imponentes estupas y prangs (torres similares a las de su coetánea camboyana), ideales para perderse en busca del esplendor de antaño.

Ayutthaya: la ciudad tailandesa que buscaba tocar el cielo

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La cabeza de Buda atrapada en un baniano es la estampa más popular de Ayutthaya. © Alberto Piernas

Durante años, y a esperas de un reconocimiento por parte de las autoridades para su protección, numerosas piedras de Ayutthaya fueron robadas por lugareños y turistas. Nuevos saqueadores convencidos de que conservar un pedazo de esta antigua joya monumental supondría un halo de buena suerte a sus hogares. Sin embargo, más de un turista terminó devolviendo la roca al organismo actual que protege el patrimonio, alegando la presencia de fantasmas y voces tras robar la pieza.

Es la maldición que parece perseguir a todos aquellos que osen profanar la magia de esta ciudad gloriosa, convertida hoy en uno de los grandes imperdibles culturales a vuestro paso por Bangkok. Situada en las inmediaciones de la actual ciudad homónima, famosa por sus canales y mercados, la antigua Ayutthaya nació en torno a la confluencia de tres ríos: Chao Phraya, Lopburi y Pa Sak. El motivo por el que se construyeron varios canales que permitían penetrar con mayor facilidad en este icono mandado a construir por el rey U-Thong en 1350 y convertido en uno de los principales epicentros comerciales del sudeste asiático.

Sin embargo, tal esplendor no parecía gustar mucho a los vecinos birmanos, quienes iniciaron una invasión histórica en 1767. Esta derrota llevó al reino a replantear la capital más al sur, dejando como estela un conjunto monumental único donde perderse entre templos, columnas y árboles que contienen antiguas cabezas de Buda.

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Templo de Wat Phra Si Sanphet, uno de los templos más importantes de Ayutthaya. © Wikipedia

De todos los templos a visitar, el más impresionante es Wat Phra Mahathat, famoso por un conjunto de banianos donde luce una cabeza de Buda, el gran emblema del complejo. También encontrarás Wat Ratchaburana, punto de encuentro de cuatro torres que recuerdan a las mismas de Angkor Wat. O los 35 metros que alcanza el enorme prang de Wat Chaiwatthanaram. 

En cualquier caso, una de las imágenes más icónicas de Ayutthaya la encontramos en Wat Phra Sri Sanphet. Un conjunto de tres estupas (o chedis) ubicado junto al enorme templo real. Cuentan que fue aquí donde los monjes budistas acudían al amanecer con sus túnicas azafrán para rezar frente a un Buda dorado de hasta 16 metros.

Si decides quedarte más tiempo, puedes visitar el Buda Reclinado o Wat Lokayasutharam. O las ruinas que susurran junto al río en forma de Wat Phutthaisawan.

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Ayutthaya se ubica a 80 km al norte de Bangkok. © Stamp by Stamp Travel

Tras su abandono, muchos de los monjes de las inmediaciones continuaron acudiendo al templo para meditar y abrir otros pequeños tiempos hoy visitables. Uno de ellos es el Wat Mongkhol, colmado de esculturas de gallos, el cual simboliza la buena suerte.

Una vez termines la visita del complejo, puedes acercarte a la ciudad moderna de Ayutthaya. El lugar ideal para sucumbir a su mercado nocturno y hacer algunas compras (o devorar los ricos platillos tailandeses).

Como consejo, a la hora de visitar el templo, ya sea con visita organizada o guía privado, sugerimos cubrirte los hombros y lucir pantalones por debajo de la rodilla o falda, como código de vestimenta.

La mejor forma de mostrar respeto por un lugar que te perseguirá si osas interrumpir los secretos de la memoria.

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