Mausoleo de Gandhi: el memorial Raj Ghat

Con una gran sencillez y pulcritud, el Raj Ghat refleja a la perfección la esencia y personalidad del gran líder al que rinde homenaje: mahatma Gandhi. El mausoleo de Gandhi está ubicado cerca del río Yamuna a su paso por Delhi y consigue transmitir una emoción y un sentimiento difícil de explicar si no lo has recorrido tú mismo. Te invitamos a descubrirlo en tu próximo viaje.

Escrito por: Lorena Pérez

Mausoleo de Gandhi

©Humayunn Niaz Ahmed Peerzaada


Magia y misticismo en el mausoleo de Gandhi

La paz y el silencio reinan en el mausoleo de Gandhi en Delhi, solo roto por la alegría y los juegos de las excursiones de niños que visitan el mausoleo para conocer más a fondo parte de su historia, descubriendo la importancia que el gran líder del movimiento independentista tuvo para su país.

Mausoleo de Gandhi

©Ramón

El mausoleo de Gandhi es un lugar amplio y austero, con grandes superficies de césped pensadas para que los habitantes de la ciudad puedan disfrutar de la paz que reina en el lugar. Leer, meditar y descansar son las actividades favoritas de los que lo frecuentan, aunque siempre con imagen en la mente de lo que significó la figura de Gandhi para el pueblo indio.

Sentimientos especiales en el mausoleo de Gandhi

Mausoleo de Gandhi

©Pachinee Buathong

La sensación de parque familiar se rompe en un único punto, en el memorial donde descansan las cenizas del gran líder. Aunque tras su asesinato e incineración, las cecinas de Gandhi fueron esparcidas por las aguas del sagrado río Ganges, una parte de ellas fue guardada y depositada en esta construcción con la intención de honrar a un personaje tan importante. Como no podría ser de otra manera, el memorial está diseñado en formas sencillas y líneas rectas, una plataforma fabricada con mármol negro en cuya parte superior se encuentra, de manera continua, un farolillo con una llama encendida, rodeado de una decoración de magnolios que dan un toque de color al conjunto. En la parte delantera aparecen las únicas palabras de todo el memorial: “¡Oh señor!” escrito en sánscrito, las últimas palabras que pronunció el gran líder antes de ser asesinado en la plena calle el 30 de enero de 1948.

Mausoleo de Gandhi

©Satish Somasundaram

Actualmente, todos los jefes de estado y grandes personalidades extranjeras que visitan la India hacen una breve parada ante el mausoleo de Gandhi para rendirle tributo. Si tú también quieres descubrir este lugar, recuerda que para acercarse a la plataforma es necesario descalzarse y que ciertos días del año el mausoleo permanece cerrado, principalmente en las fiestas nacionales, el aniversario del día de su muerte y cuando algún alto cargo visita el lugar.

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Reinas de la India: decisivas en la historia del Subcontinente

Escrito por: Enric Donate

¿Conoces a las reinas de la India? Estas mujeres que se hicieron un hueco en un mundo de hombres han gobernado la India de los sultanes, los maharajás y los emperadores, pero también la democracia más grande del mundo.

Reinas de la India - Indira Gandhi y George H. W. Bush

© U.S. Embassy New Delhi

Caminando entre los callejones de Vieja Delhi, al sur de la Jama Masjid, te puedes encontrar con una pequeña mezquita bastante abandonada cuyo patio ocupan en su totalidad unas tumbas muy sencillas. Aunque parezca mentira, esta es la tumba de Razia Sultana, la primera entre las reinas de la India. Razia vivió en el siglo XIII durante el sultanato mameluco. Su padre le permitió educarse como un chico y Razia tuvo un papel destacado en numerosas batallas y en la política del reino hasta ser nombrada heredera. Las intrigas de palacio y los supuestos amores con un esclavo abisinio encendieron una rebelión que puso punto y final a su reinado. Razia fue la predecesora de la mítica Lakshmibai, la Rani de Jhansi, que lideró las tropas durante la Rebelión de los Cipayos para expulsar a los británicos de la India en 1857.

Reinas de la India - Rani de Jhansi

© the lost gallery

El coraje y la bravura de las reinas de la India a veces se pusieron en escena en forma de sacrificio ritual. A menudo se interpreta el sati o sacrificio ritual de las princesas en la pira funeraria del marido como una señal de debilidad. Sin embargo, el sati tenía en la cultura caballeresca de Rajastán una identificación con la diosa guerrera Durga que se manifestaba tanto en el sati como en el jauhar o sacrificio ritual antes de que las tropas enemigas tomaran el palacio. Las reinas más valientes iniciaban el jauhar para alentar a los hombres a luchar hasta la muerte por la población civil del reino. El jauhar más famoso es el de la Rani Padmini de Chittorgarh que todavía inspira leyendas y poemas que se repiten por las aldeas de Rajastán.

Reinas de la India - Rani Padmini

© Wikimedia Commons

Si durante años, las reinas movieron los hilos del estado desde los harenes, las políticas son las reinas de la India contemporánea. La reina madre de Jaipur, Gayatri Devi, puso la primera piedra al dar el salto de la corte al Parlamento y ser elegida durante 3 legislaturas consecutivas. Desde entonces, un buen número de lideresas han llevado las riendas de los estados entre las que se cuentan la intocable Mayawati en Uttar Pradesh o Sheila Dikshit en Delhi.

Reinas de la India

© Ramesh Thakur

Pero si hay una mujer que ha marcado la historia de la India en el siglo XX ha sido Indira Gandhi. Hija de Jawaharlal Nehru, la imperturbable mujer del mechón lideró sin discusión el Partido del Congreso casi tantos años como su padre. Su imagen es tan reconocida que en las zonas más remotas sigue apareciendo en los carteles electorales más grande incluso que los candidatos actuales. La huella de las reinas de la India sigue muy presente.

Reinas de la India - Indira Gandhi

© U.S. Embassy New Delhi

¿Sabías que el festival más famoso de Bután se celebra cada 100 años?

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La historia de Maldivas: un país clave en las rutas del Índico.

Escrito por: Lorena Pérez

El inicio de la historia de Maldivas se remonta al año 2.000 a.C., cuando comenzó a formar parte de algunas de rutas comerciales más importantes de aquel momento.

Historia de Maldivas

©Mark Hodson Photos

Datos y escritos confirman que la historia de Maldivas comienza, aproximadamente, hace ya más de 4.000 años, cuando egipcios, chinos, mesopotámicos y algunas civilizaciones del Valle del Indo utilizaban este conjunto de islas como parada obligatoria en sus rutas comerciales marítimas. Más tarde llegaron los primeros pobladores afincados de forma estable en las islas, una comunidad de marineros adoradores del sol denominados redin, cuyas creencias aún perduran en las Maldivas de nuestros días. 

Tiempo después, aproximadamente en el siglo V a.C., también se establecieron en estas tierras marineros y guerreros provenientes del noreste de India y de Sri Lanka, llevando con ellos las lenguas cingalesas y drávidas de las que derivó la lengua nativa actual –denominada divehi-, algunos bailes tradicionales, y adoptando el budismo como religión principal.

Historia de Maldivas - Male

©Timo Newton-Syms

La historia de Maldivas cambia 17 siglos después, en el año 1153, cuando el marroquí Abdul Barakatul Barbari introdujo el islamismo en las islas, consiguiendo así fortalecer las relaciones económicas y comerciales con los países musulmanes. Desde entonces, una línea ininterrumpida de 92 sultanes musulmanes ha gobernado el país durante más de 800 años, aunque su forma de vivir la religión es mucho más relajada y natural que la que podemos encontrar en el resto de países islámicos.

A partir del siglo XVI la historia de Maldivas cambia debido a los muchos conquistadores que intentaron hacerse con el control de las islas para beneficiarse a su situación estratégica en las rutas comerciales del Índico. Los portugueses lo consiguieron durante 15 años en el siglo XVI, los holandeses y británicos durante el siglo XVII y más tarde, desde 1887 y durante casi 100 años, Maldivas vivió bajo la protección que le proporcionó la Corona Británica. No fue hasta 1965 cuando la historia de Maldivas cambia logrando su independencia y consiguiendo, tres años después, abolir el sultanato y proclamarse oficialmente como la República de Maldivas, con Amir Ibrahim Nasir como primer presidente de la Segunda República.

Historia de Maldivas - Bandera

©Nicolas Raymond

Tras diversos acuerdos comerciales y políticos con distintos países y organizaciones, a principios de los años 80 Maldivas comenzó a impulsar el desarrollo del turismo y se convirtió en uno de los destinos más deseados por miles de europeos que comparaban sus playas y paisajes con un auténtico paraíso. Y es desde entonces cuando la historia de Maldivas ha dado un giro de 180 grados pasando de vivir principalmente del cultivo, la pesca y el marisqueo, a ser uno de los lugares turísticos de alto nivel más demandados.

Historia de Maldivas - Barcos

©Alessandro Caproni

La historia de Maldivas es larga y rica en tradiciones, cultura y costumbres, fruto de una diversa vida política y social que ha permitido que estas islas disfruten, además de un clima envidiable, de un legado llegado de muy diferentes partes del mundo. Todo ello convierte a este rincón de Asia en uno de los destinos más deseados por todo tipo de viajeros.

 

El origen del color de Jaipur, la Ciudad Rosa de la India

Escrito por: Alberto Piernas

Un color puede tener un significado concreto para una determinada cultura, motivo que nos ayudará a entender la esencia de Jaipur, la Ciudad Rosa de la India.

Jaipur, la Ciudad Rosa de la India - Hombre en la puerta del City Palace

© Exilism

La capital de Rajastán es conocida de muchas maneras: el “París de la India”, la ciudad más colorida de Asia pero, sobre todo, como Jaipur, la Ciudad Rosa de la India, un apelativo que lejos de resultar abstracto puede apreciarse en el color de sus fachadas. También es ese tono rosáceo que adquiere el Palacio de los Vientos que suspira en el corazón de una ciudad ya de por si colorida gracias a sus bazares y elefantes tatuados. Sin embargo, ¿obedece esta fiebre rosa a un motivo concreto? Por supuesto, salvo que existe más de una versión respecto a tal origen.

La primera hace alusión al deseo del Maharajá Jai Singh, fundador de la ciudad en 1727, por emular el color de los edificios construidos con arenisca roja durante el imperio mogolo, aliados del mismo hasta su posterior destierro de la considerada como primera ciudad oficial de la India gracias a un estudiado sistema urbano y una reforma que pretendía embellecer cada uno de los lugares de la misma.

Jaipur, la Ciudad Rosa de la India - Jaipur City Gate

© Justin Morgan

La segunda versión, y más extendida, surge a partir de 1876, año en el que el Príncipe Alberto de Gales y la Reina Isabel visitaron esta ciudad como parte de su recorrido por el famoso Triángulo Dorado de la India. Cuentan que el color rosa, el cual simbolizaba la hospitalidad para los dirigentes de Jaipur, fue el referente que impulsó al Maharajá Ram Singh a ordenar a sus súbditos que pintasen las fachadas de los edificios más importantes, especialmente aquellos cercanos a los templos y fuertes, en color rosa para recibir a los visitantes.

La leyenda cuenta también que en 1877, un año después de tan esperada visita, una de las mujeres predilectas del Maharajá le convenció para mantener el color rosa de las paredes y prohibir pintar cualquier otro edificio en un color diferente, un deseo que quedó reflejado como una de las leyes de la ciudad.

La tercera versión afirma que en el estado de Rajastán existe un tipo de arenisco roja, de tonalidad rosa terracota única, la cual fue empleada por primera vez para la construcción del Palacio de los Vientos (conocido como Hawa Mahal) en 1799.

Jaipur, la Ciudad Rosa de la India - Hawa Mahal -

© Enjosmith

Con el paso del tiempo, algunos de los visitantes que se acercan a una de las ciudades más famosas de la India perciben un color más bien naranja en lugar del mencionado rosa. Sin embargo, nuestra percepción hacia Jaipur, la Ciudad Rosa de la India, continuará luciendo del color que una vez un maharajá eligió para impresionar a un príncipe que llegó desde el otro lado del mundo. Un pedazo de historia congelado para siempre con tal de ofrecer a las futuras generaciones de visitantes la posibilidad de sumergirse en una ciudad cuya energía procede de viejas intenciones: ofrecer hospitalidad y hacer que el viajero se sienta en una ciudad atemporal, mágica y, especialmente, única.