Soneva Fushi: el pionero del «lujo descalzo» en Maldivas

soneva fushi

La vida es más azul en © Soneva Fushi.



Soneva Fushi es uno de esos alojamientos donde podríamos quedarnos unos día (o una vida) en Maldivas.  

Por Alberto Piernas

Soneva Fushi

Un paraíso llamado © Soneva Fushi

Cuando hablamos de hoteles en Maldivas, puede que nos perdamos a la hora de elegir entre tantas opciones. Sin embargo, en Sociedad Geográfica de las Indias nos hemos propuesto mostrar el interior y la belleza que caracteriza a algunos de los grandes totems del archipiélago índico. Y uno de los alojamientos que no podía faltar en la lista es, sin duda, Soneva Fushi, ubicado en la isla de Kunfunadhoo.

El pionero del «lujo descalzo» fue fundado en 1995 por Sonu y Eva Shivdasani como el primer resort de su concepto «Barefoot Luxury» tras fundar también Six Senses, cuyo grupo vendieron. De hecho, en su momento Soneva Fushi fue totalmente revolucionario al ser el primer resort de ecolujo en Maldivas gracias a su política «no shoes, no news», la sostenibilidad como filosofía, la ausencia de televisores y la liberación de acudir a todos los espacios descalzo.

Una promesa cumplida que hoy reluce en forma de uno de los resorts más fascinantes de Maldivas.

Soneva Fushi: el arte de vivir descalzos

El hotel

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Una de las villas de © Soneva Fushi.

Soneva Fushi se ubica en el atolón Baa, una reserva de la biosfera de la Unesco que ofrece la postal que soñamos: arena blanca, tapices de verdes exuberantes y una playa casi infinita cuya panorámica se eleva casi como un sentimiento cuando aterrizamos en hidroavión desde el Aeropuerto Internacional de Malé. Al llegar, la cálida bienvenida nos sumerge en un refugio único donde la intimidad es otro de los pilares de la propuesta gracias a sus enormes dimensiones y una arquitectura de la privacidad que invita a dejarse llevar por la fusión entre instalaciones y naturaleza.

Las villas

Soneva Fushi

Un refugio donde perderse. © Soneva Fushi

El resort cuenta con más de 60 villas de techos de paja que se camuflan por toda la costa de la isla, entre el mar y la selva. Habitaciones amplias y cómodas donde moverse descalzos, prescindir de televisor, con duchas al aire libre, comedor, sala de cine, tobogán a la piscina privada e incluso gimnasio propio. Espacios de interiorismo sofisticado, en armonía con el entorno natural a través de la madera e ideales para hacer vida propia, ya viajes solo o en grupo. Todo ello, mientras un océano con acceso privado espía toda la experiencia.

Comer en Soneva Fushi

restaurante en soneva fushi

Shades of Green: del huerto a la mesa nunca fue tan evidente en Maldivas. © Soneva Fushi

Los restaurantes de Soneva Fushi evocan un diálogo con las raíces y el resto del mundo a través de diversos espacios gastronómicos donde la excelencia flota entre las copas de los árboles y nuevos templos culinarios. Ahí tenemos Flying Sauces, con un delicioso menú gourmet de comida internacional y vistas del bosque; la carnes a la parrilla y jugoso sushi del asiático Out of Blue, reconocido con estrella Michelin; el bastión japonés So Hands On by Chef Akira; o la cena en lo alto de un huerto orgánico en Shades of Green, donde se realizan innovadoras propuestas a partir de productos de temporada y proximidad de la propia isla. Todo ello, sin olvidarnos de sus ya icónicas salas de chocolate y helado artesanal, y una carta de hasta quinientos vinos a elegir.

Zonas de bienestar

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Soneva Soul está totalmente integrado con el entorno. © Soneva Fushi

Soneva Soul es el espacio spa del resort en forma de templo holístico de dos plantas perfectamente integrado con el medio a través del diseño y los colores. Gran parte del propósito de este refugio wellness se apoya en diversos tratamientos enfocados a la regeneración y el bienestar: desde terapias avanzadas como autohemoterapia mayor, hasta terapia con plasma rico en plaquetas (PRP), crioterapia o proloterapia. También encontrarás expertos en ayurveda, un médico residente, gimnasios perdidos en la selva, clases de yoga y consultas de nutricionistas. Además, muchos de los productos empleados en las terapias han sido elaborados con ingredientes locales.

Otras experiencias

Observatorio Soneva Fushi

Observatorio de © Soneva Fushi.

En Soneva Fushi encontramos también un observatorio para quienes queráis contemplar las estrellas; o The Den, un espacio divertido para niños (sala Lego, disfraces, teclado gigante). Además, el hotel ha lanzado Soneva Surf, el primer programa de surf sostenible del mundo (tablas, parafina y protector solar ecológicos).

Otros atractivos incluyen el cine al aire libre Cinema Paradiso, una sala de talleres de artesanía maldiva, posibilidad de realizar buceo y encuentros marinos o realizar excursiones cercanas, como por ejemplo a la isla Vaddhoo para avistar la bioluminiscencia.

Como puedes comprobar, Soneva Fushi no solo conserva su alma pionera, sino que ha convertido su filosofía en una inspiración que nos envuelve desde el primer momento en que avistamos el atolón en el horizonte.

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