
Ocho emociones, ocho formas de descubrir Japón.
Las siguientes emociones que solo existen en Japón suponen la inspiración viajera (y de vida) a la hora de nombrar lo innombrable.
Por Alberto Piernas

Komorebi. © kazuo kasai
Existe una gran importancia en torno al verbo «nombrar»: en ocasiones, nombrar algo que nos duele puede suponer la liberación de un estado concreto. Nombrar un pueblo desconocido puede implicar la llegada masiva de turistas; reconocer las flores, una forma de sumergirnos en la naturaleza; y a esa persona, volver a revivir una historia.
Sin embargo, también alrededor del mundo encontramos miles de palabras que definen una sensación o emoción innombrables para otros. Y en el caso de Japón, la poesía y la reflexión evocan las siguientes emociones que solo existen en el país nipón (y nos llevan por un viaje ligero al ritmo de una flor de cerezo).
Emociones que solo existen en Japón
Mono no aware (物の哀れ)

Hombres bailando a Samisen 1890’s. © Wikipedia Commons
Vivimos en un mundo efímero que precisa de palabras para describir esa emoción ante las hojas de cerezo o los atardeceres que nunca volverán a ser iguales. En Japón, a esta emoción se la conoce como «mono no aware», la suave tristeza de saber que todo lo bello es temporal.
Komorebi (木漏れ日)

La luz que todo lo atraviesa. © Polly Gribben
La luz a través del emparrado, las hojas dilatadas por el sol y el resplandor que todo lo inunda. En un país tan poético como Japón, el komorebi es una palabra que hace alusión a la luz que atraviesa las hojas o cualquier otro elemento que se interpone entre tú y el sol. La definición de una belleza que nace de la obstrucción, no de la ausencia.
Yūgen (幽玄)

© Ciruelo ~ Kanō Sanraku, principios del siglo XVII.
Especialmente popular en el contexto de la meditación y el zen, Yūgen es la profundidad que se revela a sí misma de forma serena y tranquila. Es decir, todo aquello que sientes pero para lo que no encuentras palabras suficientes que puedan describirlo.
Ma (間)

Tantas formas de nombrar. © wallpaper cave
Esta palabra significa «vivir en pausa» a través del silencio y la respiración como vehículos de presencia, sin forzar ni presionar.
Shizukesa (静けさ)

Lo efímero y los sentimientos. © Artbase yamada
Existen muchas formas de nombrar los estados de quietud en Japón, y otro ejemplo lo encontramos en «shizukesa», que significa silencio, quietud y calma profunda en japonés. Un estado que podríamos equiparar a las sensaciones que experimenta el ser humano en la naturaleza o tras una reparación con kintsugi).
Hakanai (儚い)

Hakanai. © Tower to the sea
Esta palabra hace alusión a toda la belleza que desaparece y la fragilidad como valor, no debilidad.
Yohaku (余白)

Todo lo que no vemos, pero sentimos. © Etsy
Yohaku es la forma de designar un «espacio sobrante» o «margen», pero va más allá de la simple ausencia.Se trata de un concepto estético donde el vacío no contiene connotaciones negativas, sino que simboliza el equilibrio y la pausa como atajos para reconocer lo esencial.
Wabi-sabi (わび・さび)

Seguir los ciclos de la naturaleza. © genji met museum
Wabi (sencillez) y sabi (belleza que surge del desgaste) son las dos palabras que conforman esta filosofía de vida muy presente en arquitectura y diseño. El wabi sabi hace alusión al carácter cambiante de todas las cosas, especialmente aquellos espacios sencillos que, como la naturaleza, experimentan diversos ciclos durante el tiempo.
¿Te gustaría vivir estas emociones durante tu próximo viaje a Japón?