
Poblado nubio al sur de Asuán. © Pixabay
A 5 km de Asúan, el famoso pueblo nubio revela otra cara diferente (y muy colorida) durante tu próximo viaje a Egipto.
Por Alberto Piernas

Los nubios: la otra identidad de Egipto. © Nubian Foundation
En 1956, el actual país de Sudán se separó de Egipto dejando esparcida una cultura fascinante que floreció hace más de 3500 años entre la primera y la sexta catarata del río Nilo. Hablamos del pueblo nubio, concentrado en una región que nacía al sur de la ciudad de Asuán y popular por su destreza con el tiro al arco, su artesanía y sus riquezas, especialmente el oro codiciado por la vecina potencia egipcia.
En su momento, el pueblo nubio supusouna cierta amenaza para el Antiguo Egipto, país para el que actuaba como una especie de virreinato. Esta tensión llevó al mismísimo Ramsés II a mandar construir el templo de Abu Simbel, hasta que los nubios finalmente se integraron con los egipcios e incluso con las más altas posiciones de poder del imperio. En este contexto, los nubios eran considerados como faraones negros, dada su tez más morena y sus ojos claros.
En 1954, Egipto decidió construir la Gran Presa de Asuán, en el lago Nasser, cuyo construcción a principios de los 60 destruyó parte de la Nubia histórica y obligó a casi 100.000 nubios a desplazarse por toda Egipto y partes de Sudán.

Una mujer nubia en el emblemático pueblo a orillas del Nilo. © The Guardian
Hoy, parte de la esencia de la cultura nubia se respira en la isla Elefantina, donde se encuentran algunas poblaciones, o el pueblo nubio de Asuán, una réplica de un antiguo poblado nubio donde los colores y la artesanía confirman la alternativa perfecta a los circuitos faraónicos durante un crucero por el río Nilo.
Pueblo nubio de Asuán: los colores de una cultura resiliente

El colorido del pueblo nubio. © Helena Woods.
Durante la construcción del lago Nasser, la comunidad internacional emprendió una fastuosa campaña para salvar los diversos templos de la zona, si bien el paisaje cotidiano de los nubios quedó condenado al olvido. En cierto modo.
Hace unos años, algunas poblaciones nubias repartidas por los alrededores del lago Nasser comenzaron a erigir pequeños pueblos como forma de convertir el turismo en una fuente de ingresos alternativa y, también, mostrar al viajero parte de la esencia de su comunidad. El mejor ejemplo lo encontramos en el pueblo nubio de Gharb Soheil, a 5 km al sur de Asuán. Un conjunto de casitas de colores con dibujos pintados en las paredes y que puede visitarse durante una ruta en faluca (velero típico egipcio) a través de uno de los tramos del Nilo y continuar un ratito caminando.

Arte urbano en el pueblo nubio. © when the world is
Lo que encontraréis al llegar al pueblo, quizás represente una versión más museística de la cultura nubia, pero también muchos rasgos característicos de su identidad. En primer lugar, la arquitectura se caracteriza por casas de adobe con techos abovedados y de muy ornamentados, tanto en colores como en las paredes exteriores, las cuales suelen lucir dibujos de iconos autóctonos y objetos de cerámica.

La hospitalidad está muy presente durante la visita. © where in the world is
En los enormes patios de las casas, también podéis tomar un té junto a los anfitriones nubios, o asistir a un espectáculo de danza acompañado de voces y cánticos, además de instrumentos como la guitarra oud, o el tambor bajo, conocido como douff. Una réplica fascinante que muestra una cara más colorida y desconocida de Egipto.
Otra alternativa consiste en visita el poblado nubio de la isla Elefantina, ubicada en pleno río Nilo a su paso la ciudad de Asuán. Aquí las construcciones son más ambiciosas, y en sus alrededores encontramos yacimientos de templos faraónicos y el Museo de Asuán, también muy interesante.

Pueblo nubio en la isla de Elefantina.© Wikipedia Commons
En cualquier caso, a la hora de profundizar en la cultura nubia, también podemos ir más allá de estos pueblos y sumergirnos en sus comunidades, muchas de ellas repartidas por Asuán o El Cairo. Nada mejor que dejarse caer por restaurantes donde disfrutar de una cena tradicional nubia a base de aish shamsi (pan del sol), el bamia bil lahma, un guiso a base de okra guisada con carne, o los pescasos del Nilo como el tilapia, preparado a la parrilla con diversas especias.
Además, en ciudades como Asuán o Kombo Ombo podrás disfrutar de diversos espectáculos, o incluso alojarte en casas nubias diferentes reconvertidas en restaurantes u hoteles, ideales para descubrir más historias de parte de sus propietarios.
Nuevos relatos que tejen un viaje a Egipto diferente, ideal para asomarse a una identidad plural y fascinante que hoy observa la historia desde coloridas ventanas.
¿Te gustaría visitar el pueblo nubio durante tu viaje a Egipto?