Kampot: unos días (o una vida) en el sur de Camboya

kampot

Kampot Riverfront Boutique, uno de los alojamientos que puedes disfrutar en Kampot. © Travel and leisure asia



Al sur de Camboya se respira la armonía y el colorido que abraza el pueblo de Kampot.

Por Alberto Piernas

kampot

Dos monjes paseando por el centro de Kampot. © lorenz berna

Cuando pensamos en Camboya, el primer lugar que se nos viene a la mente es Angkor Wat y la cercana ciudad de Siem Reap. Sin embargo, el país asiático es mucho más que su enorme complejo Unesco. Si nos dejamos llevar por las melodías del sur camboyano, sucumbiremos a lugares tan especiales como las islas de Koh Rong o el fascinante pueblo de Kampot.

Durante el período de dominación francesa, Kampot se convirtió en el mayor puerto de Camboya, país que no contaba con su porción del río Mekong ni con la ciudad comercial de Sihanoukville. Por ese motivo, Kampot es totalmente diferente a todas las localidades de la zona, ya que fue la niña bonita de fachadas modernistas, casas coloridas y una historia que se disfruta mejor entre platos de cangrejo.

Kampot: cuando el aire huele a mar, pimienta (y durian)

kampot

La arquitectura colonial domina el centro de Kampot. © borders of adventure

Existe un aroma muy característico de algunos países del sudeste asiático, y no es precisamente el más agradable: hablamos, por supuesto, del durian, la considerada por muchos como la fruta más apestosa del mundo. De hecho, su importancia es tal en Kampot que hasta cuenta con una escultura de esta fruta sobre una enorme rotonda. Pero no nos adelantemos.

kampot

La famosa «plaza del durian», en Kampot. © ab posters

Si sigues avanzando, vendrá el aroma del mar y el sándalo, pero también el del pescado y la pimienta, principal orgullo que se cultiva en los campos de este pueblo al sur de Camboya.

Kampot se ubica a orillas del río Kâmpông Bay y a unos 30 km de la frontera con Vietnam. Una posición estratégica que en su momento atrajo diversas fuerzas comerciales que hoy lo convierten en un auténtico sudario histórico. Sumido en el protectorado francés a partir de 1863, Kampot se convirtió en un epicentro donde llegaron a vivir malayos, chinos, vietnamitas y camboyanos. También a finales de los 70, el devastador genocidio a manos del régimen de los Jemeres Rojos lo sumió en un olvido hasta su resurgimiento años después.

kampot

Antiguo Mercado de Pescado. © emily lush

Hoy, Kampot es un pueblo que, estéticamente, no se asemeja a ningún otro, con sus casas de balcones floridas y fachadas coloridas que invitan a dejarse llevar por los sentidos y las escenas cotidianas.

Un buen punto de partida consiste en perderse por el centro, entre arquitectura colonial francesa, tiendas chinas envueltas en farolillos, estanques de lotos o templos locales. Especialmente en Old Market Street, descubrirás también varios cafés típicos, mercados y paredes decadentes, entre ellos edificios como el antiguo Banco Nacional, el Museo Provincial y la sede de la Cruz Roja.

Igualmente, en Kampot también encontramos numerosas influencias chinas, como la escuela china Jue Ming, piedra angular de esta comunidad y uno de los edificios más llamativos de la ciudad.

kampot

La vida en torno a un río lleno de historias. © travel and leisure asia

A su vez, la zona conocida como Kampot Riverwalk es ideal para dar un paseo por el río, tomar una Angkor Beer en una terraza y contemplar el trasiego del día a día por esta arteria acuática. Muy cerca, también junto al río, el antiguo mercado de pescado conserva su característica fachada amarilla de estilo art déco y supone el mejor lugar para contemplar el atardecer (y acercarse a descubrir las historias de sus vendedores).

kampot

Parque Nacional de Preah Monivong Bokor. © Travel and Leisure Asia

Cruzarás el antiguo puente Entanou, y descubrirás el antiguo cine 7 Makara del Hotel Old Cinema, inspirado en la época dorada de Kampot y totalmente transformado. Y si el calor aprieta, los visitantes podéis utilizar su piscina, instalada bajo un patio abierto y rodeado de vegetación.

La naturaleza extiende en Kampot un manto de posibilidades que nos lleva a remar por la Green Cathedral, un circuito por el río Praek Tuek Cchu a recorrer en kayak, entre palmeras, pequeños canales y pueblos de pescadores.

A unos 37 km de Kampot, encontramos el Parque Nacional de Preah Monivong Bokor, el cual se extiende sobre una antigua estación de montaña construida durante la época colonial francesa, ofreciendo espectaculares vistas panorámicas, edificios abandonados y un antiguo casino envuelto en la niebla.

kampot

Plantación de pimienta. © Envols

A vuestro regreso, nada mejor que perderse por las plantaciones de pimienta de Kampot, uno de los productos emblemáticos de la región. A pesar de la decadencia de este cultivo a lo largo del siglo XX, hoy ha experimentado una recuperación en forma de fragantes surcos donde conocer más sobre este producto.

kampot

Salinas de Kampot. © laure wanders

Y seguirás pedaleando en la bicicleta entre arrozales y palmeras, hasta toparte con otro de los iconos de Kampot: sus campos de sal marina, los cuales se extienden a las afueras del pueblo. O conocer Brateak Krola, un «lago secreto» ideal para pasar la tarde antes de sucumbir a las delicias locales.

Porque en este lugar del mundo, la pimienta es también un componente insignia del otro gran protagonista gastronómico de Kampot: su cangrejo, el cual se condimenta con pimienta verde fresca y ajo; las deliciosas gambas salteadas y acompañadas con arroz; o el icónico Amok de pescado, otro de los clásicos de Camboya.

kampot

Pimienta y cangrejo: Kampot en el paladar. © cambodia travelguide

Sabores que nos sumergen en un entorno donde la vida fluye tranquila mientras alguien descubre que el durian, realmente, estaba delicioso.

¿Te gustaría visitar Kampot durante tu próximo viaje a Camboya?

¿Quieres que te diseñemos un viaje exclusivo al Subcontinente Indio?

Responder