
Koh Rong: nuevos azules al sur de Camboya. © Asia Senses
Más allá de Angkor Wat y otros tópicos irresistibles, Camboya contiene en su desconocida costa el archipiélago de Koh Rong, un paraíso formado por dos islas al sur del país.
Por Alberto Piernas

Una de las playas de Koh Rouch, el principal núcleo de la isla de Koh Rong. © Alberto Piernas
Tras un largo viaje, amanece en la ciudad de Sihanoukville, el último bastión de la Camboya continental, donde un barco aguarda para llevarte a un lugar donde parecen diluirse tiempo y espacio. De hecho, Koh Rong siempre fue un pequeño archipiélago tan solo visitado por militares y pescadores errantes hasta que, a partir del año 2000, una pequeña comunidad se instaló en una de sus costas.
Un viaje en el tiempo que aún perdura hoy, a pesar de los intentos de algunos promotores chinos de inaugurar un aeropuerto que cambie para siempre el acceso a las islas de Koh Rong y Koh Rong Samlon.
Las dos joyas de un edén donde pasar el día entre aguas prístinas y atravesando selvas donde Google Maps aún no es bienvenido.
Koh Rong: todos los azules de Camboya

La paz todo lo inunda en Koh Rong. © Alberto Piernas
El barco se aproxima a una isla verde esmeralda donde tan solo sobresale un antiguo embarcadero en el que se desparraman ofrendas, pescados y redes. Nos encontramos en Koh Touch, el núcleo más grande de la isla de Koh Rong cuya comunidad se asoma a calles perdidas en la arena, algún restaurante para turistas y pequeños hoteles donde saltar de la cabaña al mar en cuestión de segundos. El resto se extiende en forma de trópico fragante apenas interrumpido por la historia.
Si le preguntas a alguien por esa ruta a pie que Google Maps sugiere a través de la selva, te dirá que quizás no puedas volver: aquí lo mejor consiste en alquilar una moto y bordear una isla donde playas de ensueño te abrazan en Long Set Beach. O Police Beach, perfecta para realizar buceo o snorkel.
Y si decides sumergirte en el verde eterno, encontrarás Sok San Waterfall, una joya donde darte un chapuzón de ensueño.

A la fresca, en Koh Rong. © Alberto Piernas
Más allá del «abecé» del viajero, Koh Rong es una isla donde sucumbir al relax, perderte por sendas que terminan en casas de madera en cuyo tejado se encaraman las gallinas, y aguardar a la noche para buscar el fenómeno de la bioluminiscencia en playas a las que no llega la luna.
Igualmente, apartar un par de días para volver a tomar el barco rumbo a Koh Rong Samlon, más festiva pero también ideal para relajarte, es una opción ideal.
En Saracen Bay, la zona más turística, podrás disfrutar de playas de postal como Sunset Beach o Lazy Beach. Además, te sugerimos un trekking hasta el faro de la isla, realizar actividades como snorkel y surf pero, ante todo, detenerte.

Koh Rong Samlon, una alternativa igual de disfrutable. © Along Dusty Roads
Y es que ambas islas son perfectas para sucumbir a la gastronomía local en forma de deliciosos amok de pescado, bien de leche de coco y especias servido en hoja de plátano. Hablar con personas locales y descubrir la vida sencilla que ofrecen algunos paraísos aún olvidados (por suerte) en las principales guías de viaje.
Respecto a la mejor época para visitar ambas islas, os recomendamos hacerlo durante la estación seca, desde mediados de noviembre hasta principios de mayo, ya que las temperaturas rondan en torno a los 30ºC y es un periodo perfecto para disfrutar de sus playas y naturaleza.

Una de las calles de Kampot, en el sur de Camboya. © never ending travel
Por último, sugerimos Koh Rong, más como un destino aislado, como una extensión a otras maravillas de un sur de Camboya no tan explorado donde encontramos emblemas como Kampot. Esta zona a unas 3 horas por carretera de Phnom Penh, la capital, se compone de paisajes agrícolas y una gastronomía famosa por su cangrejo de Kep, entre otros platillos.
Todo ello, en un entorno marcado por la arquitectura colonial, ya que esta área formó parte del protectorado francés en el siglo XIX, sus campos de sal o sus mercados de colores.
Tan solo una muestra de toda la belleza que Camboya alberga más allá de un complejo de Angkor Wat que supone la mejor excusa para desviarse del camino establecido y abrazar nuevos paraísos. Azules que solo existen en este lugar del mundo.
¿Te gustaría visitar Kampot y las islas de Koh Rong durante tu próximo viaje a Camboya?