
Un oasis llamado Kas. © Go Turkiye
El último oasis mediterráneo se encuentra en Kaş, uno de los pueblos más irresistibles de la conocida Costa Turquesa de Turquía.
Por Alberto Piernas

Anfiteatro de Kas. © antalya tourism
Existen lugares donde podemos prescindir de una larga lista para dejarnos llevar por los sentidos: por ejemplo, el aroma de las nubes de jazmín en cada rincón, o el azul del Mediterráneo espiando al final de una callejuela. Dejarse llevar por las profundidades coralinas en busca de aviones sumergidos o celebrar la vida bajo el valiente acto de pararse en una típica taberna meyhane.
Pequeños grandes placeres que se encuentran en Kas, una localidad de unos 9000 habitantes en la provincia de Antalya y asomado a uno de los enclaves más bellos de la Costa Turquesa. El perfecto oasis donde perderse unos días para sucumbir a un viaje en el que dialogan gastronomía, historia y hedonismo.
Todos dicen Kas

Y perderse por las calles de Kas. © the spunky curl
Kas es el perfecto centro base para conocer una región que se expande por la península de Teke, donde el ambiente tranquilo y colorido convierten a esta localidad en el epicentro ideal para los aficionados al buceo. Además de la opción de practicar buceo entre barcos hundidos, tantos para buceadores experimentados como principiantes.
En Kas encontrarás más de 15 centros de buceo y escuelas de submarinismo, la mayoría en torno al puerto local. A partir de aquí se pueden realizar inmersiones guiadas en 50 puntos de buceo para explorar un fondo marino donde abundan peces de todos los colores, pulpos y tortugas marinas.
Además, Kas cuenta con un importante patrimonio cultural subacuático en forma de seis barcos artificiales que fueron sumergidos con el objetivo de crear nuevos ecosistemas de arrecife. Igualmente, también encontrarás emblemas históricos como un avión de la Segunda Guerra Mundial y un carguera de los años 50, hundidos en las pequeñas islas que envuelven la bahía.

Kas es un destino imperdible para los amantes del buceo. © farout cruises
Otro punto de buceo el yacimiento Arqueoparque de Kaş, un proyecto de arqueología experimental llevado a cabo en 2006 por la Sociedad de Investigación Subacuática (Sualtı Araştırmaları Derneği, SAD). En el marco de este proyecto científico, se colocó bajo el agua una reconstrucción interpretativa del pecio de Uluburun, datado en la Edad de Bronce.
Una vez asciendas de nuevo a la superficie, descubrirás que en Kas la vida al aire libre es casi un religión a extender en forma de jornadas de kayak, caminatas por los alrededores, o el placer de ser flâneur por un casco antiguo lleno de calles con encanto: casas de colores envueltas en flores, puertas azules y tiendas artesanales donde hacerse con textiles de seda. Además, la herencia licia de Kas funde la historia con la propia ciudad, como sucede con el sarcófago del rey, integrado en Kas Long Bazaar, una de las calles más bonitas del casco antiguo, o diversas tumbas excavadas en la roca en las zonas más altas.
El atardecer te alcanzará en el antiguo anfiteatro romano asomado al mar, la gran herencia de la antigua ciudad licia de Antiphellos. O perderte por los mercados de Kas donde, especialmente los viernes, el bullicio es mayor al recibir la visitar de los habitantes de la cercana isla griega de Kastelorizo.

Kaputas, una de las playas más icónicas de Kas. © cualquier destino
Respecto a las playas, puedes disfrutar de joyas como Kaputas, la más icónica de Kas y situada a unos 20 km del pueblo. Un festín de azules a enlazar con otras más cercanas como Seyrek Çakil, a 1.5 km de Kas; o Büyükçakil, más familiar. En cualquier caso, desde la bahía parten diversos barcos que te llevan a algunas playas más apartadas donde pasar el día.

Restos hundidos de Simena. © mi viaje
Además, Kas es el lugar perfecto para tomar el barco hacia otros lugares cercanos como la isla de Kekova, con su impresionante ciudad sumergida, ideal para practicar buceo. Esta ciudad engloba las ruinas de la antigua ciudad licia de Simena, la cual quedó sumergida a causa de un terremoto en el siglo II d.C. Otra opción es la isla de Kaleköy, popular por su sarcófago licio sumergido en el mar.
Otras visitas que puedes realizar desde Kas son Demre, los restos de la antigua Myra en forma de necrópolis y las ruinas de teatro romano, a 45 km. O llegar a o Kastelorizo, una isla griega a 7 km de Kas y a la que puedes acceder en ferry hasta alcanzar sus casitas de cuento, el coqueto puerto y el ambiente marinero que aquí se siente, pero también se saborea.

El pintoresco pueblo de Kastelorizo. © discover greece
Y es que la gastronomía de Kas evoca lo mejor del Mediterráneo a partir de sus pescados frescos, como la dorada; mariscos y otros platos típicos imperdibles: el tahinli piyaz es una ensalada de judías blancas con tahini, limón y vinagre. El hibeş, un delicioso meze de tahini; o la tortilla gözleme, rellena de espicanas, queso, patata o carne. Platillos entre los que no puede faltar un plato de calabaza con tahini y mermeladas cítricas, otro de los bocados insignia de la zona.
Sabores que recalibran los sentidos a través de un paraíso donde perderse pero, especialmente, detenerse en el lugar más insospechado hasta ser abrazado por los jazmines y los azules. Por todos los secretos de un Mediterráneo que encuentra aquí su razón de ser.
¿Te gustaría conocer Kas durante tu próximo viaje a Turquía?