
Los perros, venerados en Nepal, durante el Kukur Tihar. © Xinhua/Sunil Sharma via Getty Images)
Si a alguien de Asia puede resultarle fascinante una procesión de Semana Santa o unas Fallas valencianas, desde luego a nosotros nos cautivan estas fiestas más curiosas de Nepal y Bután.
Por Alberto Piernas

Gai Jatra, uno de los festivales más asombrosos de Nepal. © tibet visa
Las festividades no son solo escenarios para conectar y dar rienda suelta a la alegría, ya que también son expresiones universales de la identidad de un territorio. Y en el caso de dos países vecinos como Nepal y Bután, los festivales y celebraciones se suceden bajo un carácter propio que habla de un lenguaje tan ancestral como hipnótico: hay fiestas en torno al pene como guiño al budismo (sí, sí) hasta ocasiones en que los perros se convierten en los propios dioses de un país.
Nos perdemos por las fiestas más curiosas de Nepal y Bután.
Festival del Falo de Chimi Lhakhang (Bután)

Templo «fálico» en Bután. © Bhutan News
El pene es motivo de celebración en muchos países (y no por motivos tan obvios). En el caso de Japón, cada año tiene lugar el Kanamara Matsuri, festival sintoísta en honor a la fertilidad en la ciudad de Kawasaki. Y en Bután, se celebra el Festival del Falo de Chimi Lhakhang.
Una cita cuyo simbolismo se le atribuye a Drukpa Kunley, conocido como «El Divino Loco», un monje que comenzó a bendecir a diferentes familias con problemas para engendrar hijos a través de un falo de madera traído del Tíbet. Su influencia fue tal, que el propio monje fundó el monasterio de Chimi Lakhang en 1499 como muestrario del arte en torno al pene como elemento sanador. A finales de octubre, cada año los butaneses se acercan al templo para festejar la fertilidad con dulces, bailes y muchos falos ondeando sobre las multitudes.
Biska Jatra (Bhaktapur, Nepal)

Biska Jatra: una celebración brutal, en todos los sentidos. © wikipedia
Para algunos, el equivalente de los Sanfermines españoles en Nepal podría ser esta fiesta con la que comparte ese carácter salvaje e incluso peligroso. El Biska Jatra es una celebración newar que tiene lugar durante el Nuevo Año Nepalí en Bhaktapur durante nueve días en los que los habitantes de la ciudad visitan los carros procesionales de los dioses Bhairav y Bhadrakali para hacer ofrendas. La cosa se empieza a poner interesante cuando los habitantes de la zona oeste y este comienzan a competir llevando el pesado carro a cada distrito para hacerlos chocar entre sí en la medianoche del quinto día, simbolizando el coito y la fertilidad en un caos de colores, ruido y sí, cierto peligro.
Kukur Tihar (Nepal)

Kukur Tihar: cuando los perros son dioses. © Revista Mascotas
El segundo día del Tihar, uno de los festivales más importantes de Nepal, tiene lugar el Kukur Tihar, dedicado a venerar a los perros. El «San Antonio» nepalí es mucho más que una cola para bautizar a nuestros fieles amigos caninos y aquí se engalanan a los perros con guirnaldas hechas de flores marigold entre ofrendas de alimento y el propósito de ensalzar su figura como mensajero de Iama, el dios de la muerte en la cultura hindú.
Gai Jatra (Nepal)

Gai Jatra: sátira y resiliencia en Nepal. © Bhaktapur News
Este festival, que suele celebrarse a finales de agosto en Nepal, es uno de los más fascinantes, ya que supone la combinación perfecta entre arte, rituales y cultura. Una «terapia emocional» que susurra en el valle de Katmandú entre la comunidad newar a través de vacas pintadas que las familias pasean por las calles (y estructuras enormes en forma de este animal), niños vestidos con largas telas amarillas y comediantes que sueltan chistes girando en torno al propósito de la cita: la sátira como forma de unir a la comunidad en forma de empatía, conexión y resiliencia, ya que también se honra a los muertos a través de altares de bambú.
Jambay Lhakhang Drup (Bután)

Las llamas son el corazón de la «danza desnuda» de Bután. © Bhutan News
La conocida como «danza desnuda de medianoche» tiene lugar entre octubre y noviembre en el templo Jambay Lhaktang, en el valle de Bumthang. La danza desnuda, conocida como Tercham, simboliza la purificación a través de una bendición en forma de hogueras (mewang), que los participantes saltan a través de las llamas para limpiar sus pecados. La celebración, a su vez, sirve a muchas mujeres para recibir una bendición de fertilidad, culminando con una danza desnuda que culmina a la medianoche para sellar la armonía en todo el país.
¿Te gustaría asistir a una de estas celebraciones durante tu próximo viaje a Nepal o Bután?