
La Tierra de los Siete Colores: un espectáculo geológico en Mauricio. © mauritius tickets
La Tierra de los Siete Colores es una acuarela natural que no te puedes perder durante tu viaje a Mauricio.
Por Alberto Piernas

La memoria de la tierra en Mauricio, es de colores.© wikipedia commons
En un mundo caótico como el actual, nuestro planeta siempre nos recuerda que el equilibrio es sencillo, incluso colorido según del lugar del que hablemos. Un buen ejemplo es la Tierra de los Siete Colores. Una formación geológica al sudoeste de la isla de Mauricio, muy cerca del pueblo de Chamarel, donde una explosión de colores se concentra en forma de dunas de color violeta, rojo, marrón, verde, azul, amarillo o púrpura.
Un paisaje surrealista que confirma por qué isla Mauricio es mucho más que playas y resorts de lujo.
Tierra de los Siete Colores: cromático equilibrio en Mauricio

Siete colores inseparables. © Mauritius Tickets
Más allá de su evidente belleza, existe un factor muy curioso relacionado con la Tierra de los Siete Colores: todas las tonalidades están perfectamente separadas entre sí de forma que, si decidiéramos coger un puñado de tierra para guardarla en un tarro, con el tiempo los colores volverían a su reparto original. Y es que los colores de este lugar se distribuyen en capas diferentes, evocando un espectáculo de formas surrealistas y estriadas.
El origen de este escenario cabe encontrarlo en la descomposición milenaria del basalto, procedente de la roca volcánica de la isla en forma de arcillo que transformó el suelo. De este proceso surgieron el hierro y el aluminio, los dos elementos que aportan las tonalidades rojas y antracita, azules y violáceas tan características. Otros estudios afirman que las diferentes tonalidades son producto del enfriamiento de la roca volcánica, si bien el origen de la distribución de las dunas todavía no ha sido confirmado.

Las tonalidades cambian en función del día pero, spoiler: el mejor momento es el atardecer. © Adventurous Travel
Para alcanzar esta Tierra de los Siete Colores, la mejor forma es llegar al Parque Nacional Black River Gonges a través del pueblo de Chamarel. Si llegas por el norte, descubrirás por el camino el lago Mare aux Vacoas, el mayor embalse artificial de la isla. Y si te dejas caer por el pueblo, siempre puedes devorar un dholl puri, una tortita hecha con harina de lentejas amarillas y rellena de curry, ya que Mauricio es considerada por muchos como «la despensa del Índico».

Cascada de Chamarel, un espectáculo muy cerquita de la Tierra de los Siete Colores. © Mauritius Tickets
Una vez dentro del geoparque, puedes visitar la cascada de Chamarel, un espectáculo natural en forma de impresionante salto de agua en mitad de un tapiz de verdes superlativos. La cascada más alta de Mauricio, con unos 100 metros de altura, supone uno de los grandes espectáculos de la isla y lugar en cuya base podemos darnos un chapuzón tras realizar una ruta de senderismo de unas tres horas, como alternativa. En este caso, aconsejamos ir con cautela o, en su defecto, acompañados de un guía, ya que algunos tramos de la ruta implican trepar y escalar por las rocas, además de cruzar el río un par de veces.
Una vez dejamos atrás la cascada, puedes continuar el camino hasta llegar a la Tierra de los Siete Colores, donde pasarás por una caseta para pagar la entrada y una cafetería con una plataforma de observación desde la que contemplar el mágico vestido natural que vinimos a buscar. Como sugerencia, recomendamos visitar la Tierra de los Siete Colores al atardecer, momento en que el espectáculo cromático es más intenso.

Las gigantes tortugas de Chamarel, las cuales pueden llegar a vivir hasta 150 años. © Mauritius Tickets
Como guinda, junto a las dunas descubrirás que hay un terreno rodeado por un muro de piedra donde conviven enormes tortugas de la especie Aldabra, endémica de las islas Seychelles y la segunda especie más grande del mundo. Desde aquí, podemos enlazar con Ebony Forest, un proyecto privado dedicado a la restauración y conservación de la fauna y flora de la isla a través de ruta en jeep para descubrir la biodiversidad isleña.
La Tierra de los Siete Colores no solo reluce como uno de los espectáculos geológicos más impresionantes del mundo, sino también como la prueba definitiva de que, en Mauricio, hay mucho que hacer más allá de sus playas de postal.
¿Te gustaría descubrir nuevos colores durante tu próximo viaje a Mauricio?