Bután con niños: ¿es seguro viajar a Bután?

Cuando viajamos con niños uno de los aspectos que más nos preocupan es la seguridad. ¿Y si queremos viajar a Bután con niños? Un viaje familiar con los más pequeños requiere un lugar donde los riesgos estén minimizados y todos los miembros de la familia puedan disfrutar por igual. Bután es el destino perfecto para conseguirlo.

Escrito por: Eva del Amo

Bután con niños

© Douglas J. McLaughlin

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La mejor época para viajar a Bután

Escrito por: Eva del Amo

El clima de Bután es muy variado, según la parte del país en la que nos encontremos. En general, la mejor época para viajar a Bután es primavera, cuando la temperatura es más agradable, o en otoño, evitando así los meses más fríos y las fuertes lluvias de los monzones.

Bután se sitúa al sudeste de Asia, entre China e India, y a los pies del Himalaya. Aunque existen planicies y valles, su orografía es muy montañosa, con un 70% del territorio conformado por bosque.

La mejor época para viajar a Bután

© Kyle Taylor

El clima en Bután varía mucho según la zona en la que nos situemos, principalmente como consecuencia de la altitud. Podemos encontrar una climatología prácticamente subtropical en las llanuras meridionales, mientras que en las tierras altas el clima es templado. La temperatura irá descendiendo progresivamente según vayamos acercándonos al Himalaya, un lugar marcado en el mapa con nieves perpetuas.

En general, en los valles centrales de Bután hay bastante contraste de temperaturas, siendo los inviernos frescos y los veranos calurosos, mientras que en las zonas más montañosas el invierno es muy frío y, en verano, el sol casi no llega a calentar. Si podemos elegir, la época ideal para visitar el país es la primavera, ya que implica, salvo excepciones, una temperatura media más agradable, y una explosión de color en los campos, con enormes extensiones cubiertas por un manto de flores. Los meses comprendidos entre marzo y mayo son, para muchos, la mejor época para viajar a Bután.

La mejor época para viajar a Bután

© Christopher J. Fynn

El otoño es también una estación muy recomendable, especialmente si queremos hacer senderismo. Aunque desde septiembre a noviembre hace algo más frío, este periodo cuenta con una clara ventaja: el agua caída durante la época del monzón ha dejado la atmósfera muy nítida, de tal manera que todo el paisaje se observa con una claridad asombrosa. Por otra parte, en algunas zonas los colores ocres tiñen el paisaje, convirtiendo muchos lugares en una auténtica sinfonía de diferentes tonalidades. Un marco ideal para pasar jornadas inolvidables al aire libre, y perfecto para hacer decenas de fotos que parecerán una postal. Estando bien equipados, el frío que puede llegar a hacer por las noches no resultará un auténtico inconveniente.

Por el contrario, si hay una temporada que debemos evitar es el invierno. De diciembre a febrero, la temperatura es demasiado fría, por lo que conviene escoger otra estación para visitar el país.

La mejor época para viajar a Bután

© Christopher J. Fynn

Entre mayo y septiembre, aunque la temperatura es mucho más agradable, estamos en época de monzones, por lo que nos podemos encontrar con fuertes lluvias y crecidas de los ríos, especialmente en junio, julio y agosto. La intensidad del monzón, en cualquier caso, varía cada año. Es cuestión de suerte que nos encontremos con más o menos lluvia, aunque ésta hará acto de aparición con total seguridad.

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Yeti en Bután

Escrito por: Lorena Pérez

El misterio del Yeti se extiende por todo el Himalaya, y es en Bután donde se da el mayor número de testimonios sobre este legendario ser. ¿Pero existe de verdad el Yeti en Bután?

Jemong, Dremo, Migo, Shupka muchos son los nombres que diferentes regiones del Himalaya han utilizado históricamente para referirse a un animal peludo, que camina erguido y deja a su paso un olor nauseabundo y huellas de humano. Quienes aseguran haberlo visto hablan de un animal huidizo que aparece de noche, de más de dos metros de altura, completamente cubierto de pelo, y que posee la capacidad de producir graznidos semejantes a los de una gaviota. En las zonas donde dicen haberlo visto, el Yeti –o “abominable hombre de las nieves”- es venerado y temido a partes iguales, y su existencia está profundamente arraigada a la cultura y creencias del pueblo.

Yeti en Bután

© ryanne lai

Muy pocos occidentales se han visto las caras con el Yeti, y los que afirman su existencia lo consideran un pariente lejano del orangután, descendiente del Ramapithecus que habitó en la Cordillera Himalaya millones de años atrás. Muchos otros científicos, cuyas únicas pruebas de existencia se extraen de los relatos de los habitantes de la zona, se preguntan si en realidad este legendario ser no será un simple pariente del oso, animal poco conocido por los lugareños. La realidad es que los análisis de pelos y otras pruebas encontradas nunca han arrojado luz sobre el asunto y en los resultados no se han identificado coincidencias con ninguna especie conocida hasta el momento.

Yeti en Bután

© Jacob…K

Aunque la leyenda del Yeti se extiende por todo el Himalaya, es en Bután donde mayor número de testimonios sobre su existencia han sido encontrados. Por ello, es el único país del mundo que cuenta en su territorio con un parque natural expresamente declarado para la protección y permanencia del Yeti. Este parque nacional, llamado Santuario de Fauna Salvaje de Sakteng se encuentra ubicado en el extremo este del país, y cuenta con un área de unos mil kilómetros cuadrados de zona protegida. Esta zona repleta de biodiversidad cuenta con extensos bosques en los que los pastores de yaks, que pasan largas temporadas en el monte, consideran al Yeti un animal más dentro de la fauna autóctona del lugar, y afirman haber sido participes o haber oído decenas de historias sobre encuentros fortuitos con el primate en diferentes épocas del año y de la historia.

En Bután pocos dudan de la existencia del Yeti. El respeto y el temor que sienten por este ser queda reflejado en los nombres por los que se le conoce -Migou, Migo o Mirgou- todos ellos con una traducción literal de “Hombre Poderoso”. Además, generación tras generación las historias de supuestos ataques, raptos de niñas y robo de ganado por parte del Yeti han aumentado su fama. Los moldes de escayola de sus supuestas pisadas y los restos de su rojiza cabellera guardados como valiosísimas reliquias por los monjes de los monasterios y usados como objetos ceremoniales han hecho el resto.

¿Podrá algún día descubrirse la verdad sobre esta leyenda que lleva décadas atrayendo a montañeros, científicos y curiosos a las zonas montañosas del Himalaya?

¿Sabías que la plaza Durbar de Patán (Nepal) es uno de los sitios con mayor número de obras arquitectónicas del mundo?

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Globos de Bután: Las fotos que muestran la felicidad de un país

En el año 2007, el reputado artista Jonathan Harris cogió su cámara de fotos y decidió viajar hasta Bután para intentar descubrir y retratar eso que el gobierno del país había bautizado como “Felicidad Interior Bruta”, un nuevo concepto que atrajo desde el primer momento la atención internacional de todos los demás países del mundo. Su proyecto Globos de Bután es el resultado de este viaje. 

Escrito por: Lorena Pérez

Globos de Bután

https://www.youtube.com/watch?v=s0QE5svGkkA

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