Chand Baori, el templo de los infinitos escalones

Chand Baori, el templo de los infinitos escalones
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Escrito por: Lorena Pérez

En la pequeña localidad de Abhaneri de apenas mil habitantes, encontramos una de las obras arquitectónicas más impresionantes de toda la India: el majestuoso y original templo de Chand Baori. Su estructura de piedra volcánica con increíbles detalles de mampostería, su diseño lleno de contrastes claroscuro y el título de baori (pozo) más profundo del mundo han convertido a este templo en una visita obligada para los millones de viajeros que disfrutan del país.

© Sitomon

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Aunque existen multitud de baoris dispersos por toda India, sin duda el más impresionante es el Chand Baori del estado de Rajastán. Los baoris son una especie de pozos con forma de embudo, cuyos laterales están formados por una serie de terrazas unidas por pequeños tramos de escaleras. Estos peldaños descienden hasta una gran fosa central, donde se encuentra embalsada el agua de las lluvias para que los habitantes de la región puedan abastecerse durante los largos inviernos secos de la India.

© Sitomon

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El Chand Baori es uno de los baoris más grandes y profundos de todo el país. Según cuenta la leyenda, este impresionante templo fue construido en el siglo IX en una sola noche bajo la orden del Rey Chand y se diseñó con una estructura de infinitos escalones para que fuera imposible que alguien recuperara una moneda caída en el fondo del pozo.

Las paredes del Chand Baori están compuestas por 3.500 estrechos escalones repartidos en 13 niveles que alcanzan 25 metros de profundidad, una altura equivalente a la de un edificio de 9 pisos. En el fondo de esta estructura de planta cuadrada, el aire se mantiene unos 6 o 7 grados más fresco que el de la superficie, por lo que el agua se conserva muchísimo mejor y sus terrazas se convierten en un lugar ideal para huir de las altas temperaturas en los periodos de intenso calor.

En la planta superior, a ras de suelo, un conjunto de arcadas y balcones marcan la identidad propia de este baori, que a diferencia de los del resto del país, no sólo se utilizaba para abastecerse de agua y refrescarse sino que su bellísima e impresionante estructura lo convirtieron en el enclave perfecto para construir la antigua residencia del rey y varios templos.

© rishwanth

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Junto a su entrada en la cara norte del pozo, se ubicó una pequeña capilla donde se celebran actualmente cultos y rituales religiosos bajo la atenta mirada de las imágenes de dioses como Durga, Mahishasura Mardini y Ganesha. Además, adyacente a la construcción se levantó otro templo dedicado a Harshat Mata, la diosa de la alegría y la felicidad, donde se realiza un festival anual al que acuden numerosos comerciantes y devotos de todas las localidades circundantes.

© Matt Lingard

© Matt Lingard

Chand Baori conforma un laberinto en tres dimensiones, repleto de confusas simetrías y perspectivas, que atrapa los sentidos desde el primer momento al más puro estilo de las famosas ilustraciones del dibujante M.C. Escher. Una obra arquitectónica totalmente fuera de lo convencional, cuya estructura milenaria consigue fusionar belleza, funcionalidad y un extraño misticismo.

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