
48 horas en Bután, ¿pueden ser suficientes? © Bhutan Tourism
Dos días en el país más feliz del mundo.
Por Alberto Piernas

Conjunto de banderas de oración budistas en las estribaciones de Chele Le Pass, cerca de la ciudad de Paro. © North Bengal Tourism
La naturaleza envuelta en banderines tibetanos, la campana que estremece el valle, los colores de los dzhongs o la sonrisa de sus gentes. Bután está considerado como el país más feliz del mundo, y no se equivoca: nos encontramos ante una nación cuya tasa turística puede ser algo elevada y donde sus guías no siempre permiten que viajes libremente por el territorio pero, precisamente por ello, Bután puede presumir de ser uno de los países pioneros del mundo en conservación de medio ambiente, arte local e identidad.
Nos sumergimos 48 horas en Bután para descubrir todos los imprescindibles de este país de ensueño (y al que este año también puedes llegar en tren desde India).
48 horas en Bután

© Como Uma Paro, uno de los mejores alojamientos de Bután.
Día 1
13:00 – Maravíllate con las vistas desde tu asiento junto a la ventana de los aterrizajes más espectaculares del mundo a través del dramático valle de Paro, en Bután. Reúnete con tu guía tras pasar el control de aduanas y hacer el check in en el hotel COMO Uma Paro, uno de los mejores de la ciudad, envuelto por un tapiz de pinos y cuyo interior supone una oda a la hospitalidad y la vida en la naturaleza.
14:00 – Una de las primeras experiencias que puedes disfrutar en Paro es asistir al campo de tiro con arco, el deporte nacional de Bután y todo un espectáculo en forma de hombres locales vestidos con trajes tradicionales. Un deporte lleno de rituales, cánticos y bailes amenizan cada ronda. Además, algunos hoteles organizan clases de tiro con arco.

Dzong de Paro, un imperdible en Bután. © Pixabay
15:00 – Tras un almuerzo ligero, asciende en coche al Museo Nacional de Paro, una antigua torre de vigilancia situada sobre la ciudad, y contempla artefactos antiguos que ilustran la rica historia de Bután. Desde allí, puedes realizar un corto paseo cuesta abajo hasta el Paro Dzong (Rinpung Dzong), típica fortaleza-monasterio construida en 1646 e ideal para admirar la típica arquitectura butanesa a través de uno de sus grandes iconos.
19:00 – Cena en uno de los restaurantes locales, donde el chile es el ingrediente básico de la cocina butanesa y aparece en casi todas las comidas, junto con el arroz rojo. Puedes optar por un restaurante de la ciudad, o bien disfrutar de la tranquilidad de tu alojamiento al anochecer para reponer fuerzas.
Día 2

Nido del Tigre, posiblemente el lugar más famoso de Bután. © Pixabay
11:00 – Comienza la empinada caminata hacia el famoso monasterio de Taktsang, o Nido del Tigre. Este conjunto de edificios suspendidos sobre un acantilado a 900 metros sobre el valle es la atracción más fotografiada de Bután y se cuenta que fue fundado tras la llegada del gurú Rinpoche a lomos de una tigresa alada. La subida es algo exigente y atraviesa frondosos bosques de pinos durante una o dos horas, pero la recompensa merece la pena.
13:00 – Descansa y almuerza en la casa de té de madera a mitad de camino, disfrutando de vistas espectaculares del monasterio y el valle. Continúa por el empinado sendero hasta la cima, pasando por la Cueva del León de las Nieves y una cascada. También puedes explorar el laberinto de capillas dentro del monasterio y observar a los monjes, cuya vida asceta les lleva a meditar en lo más alto del mundo.
16:00 – Nos dirigimos en coche hacia la ciudad de Timpu, donde podremos descansar en Six Senses Thimpu, toda una reverencia al territorio en forma de uno de los alojamientos más fascinantes de Asia, ideal para integrarse con el entorno y sucumbir al encanto local rodeado de montañas.

© Six Senses Bhutan, una oda al territorio.
18:00 – Dedica la tarde a visitar Timpu, una encantadora ciudad que presume de ser la única capital del mundo sin semáforos, donde policías con guantes blancos dirigen el tráfico manualmente. Pasea por el centro al atardecer y empápate de su atmósfera casi rural, donde monjes con teléfonos móviles se mezclan con funcionarios vestidos con el tradicional gho —una túnica hasta la rodilla que llevan los hombres butaneses— . También es una buena ocasión para entrar en tiendas de artesanía, banderas de oración y textiles.
21:00 – No se viaja a Bután por su vida nocturna, pero si aún así tienes ganas de fiesta, puedes pedirle a tu guía que te lleve a alguno de los bares acogedores o karaokes de la ciudad.
Día 3

Chorten de Thimphu, ideal para cerrar el viaje. © Bhutan Agency
10:00 – Tras un abundante desayuno en el hotel, haz una parada en el Chorten Memorial Nacional de Timpu, un impresionante monumento dedicado a un antiguo rey, e ideal para observar las enormes ruedas de oración y a los locales con coloridos trajes tradicionales. Disfruta también de las vistas del imponente Tashichho Dzong, el edificio del parlamento. Si tienes tiempo, visita uno de los talleres locales donde se elaboran thangkas, intrincados tapices budistas cosidos a mano.
14:00 Vuelo de vuelta (o tren a India).
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