Nido del Tigre: El techo de Bután

Panorámica del Nido del Tigre El Nido del Tigre, el gran icono cultural de Bután. © AndBeyond

También conocido como Taktshang, el Nido del Tigre no es solo el monumento más importante de Bután, sino también el lugar desde el que obtener la panorámica más espectacular del país más feliz del mundo. 

Escrito por: Alberto Piernas.

La fascinante aventura de llegar al Nido del Tigre

Visitar el Nido del Tigre en Bután

© Kyle Taylor

Hace cientos de años, concretamente en el siglo VIII, el  gurú Padmasambhava, conocido por todos como gurú Rinpoche, fue un sabio del Tíbet que decidió expandir su sabiduría al otro lado de las fronteras. Para ello, tomó a una tigresa con alas y voló por los cielos hasta aterrizar en el valle de Paro, más concretamente al borde de un acantilado a 900 metros de altura donde encontró una enorme grieta en la estructura. Tras alcanzar este lugar de misticismo único, atrapado entre niebla y coníferas, el gurú pasaría 3 años, 3 meses, 3 semanas, 3 días y 3 horas meditando entre las 13 cuevas que encontró. Fue así como el budismo también llegó a Bután.

Un lugar inspirado por las influencias tibetanas donde en 1692 se iniciaría la construcción del Paro Taktsang, o Nido del Tigre, un lugar ya de por sí frecuentado por los monjes tibetanos que años antes habían seguido la estela de Riponche. El resultado es un monasterio convertido en el gran icono cultural de Bután, atrayendo a cientos de visitantes que parten desde la cercana Paro, a 10 kilómetros, para realizar la ruta de casi 3 horas entre la ciudad y el monasterio.

Viaje accesible a Bután Raquel Escudero, durante su visita al Nido del Tigre con Sociedad Geográfica de las Indias. © Raquel Escudero

Una aventura que comienza a través de un bosque de coníferas nebuloso por un camino que, poco a poco, se estrecha a medida que alcanzamos el acantilado. Un acceso que, si bien en décadas anteriores era mucho más rudimentario, hoy día luce diferentes barreras y cuerdas que facilitan el último tramo. Cambios que fueron añadidos tras el incendio que tuvo lugar en 1998 a consecuencia de un cortocircuito eléctrico y que consumió una de las naves principales.

Accede a través de los místicos caminos envueltos en banderitas de colores, captura la impresionante panorámica del valle del Paro y disponte a disfrutar de las diferentes dependencias del complejo. Un conjunto de construcciones compuesto de capillas, viviendas de una exquisita decoración y lugares sagrados en los que encontrarás diferentes altares colmados de ofrendas por parte de los fieles que se acercan aquí, a lo más cercano al fin del mundo, para honrar la memoria de un gurú Riponche cuya imagen es recurrente en cada una de las estructuras.

Panorámica del Nido del Tigre Ofrenda preparada en el Nido del Tigre. © Alvaro Maldonado para Sociedad Geográfica de las Indias.

Al igual que otras atracciones principales de Bután, el Nido del Tigre está incluido dentro del precio global a pagar exigido a todo viajero durante cualquier visita al país. Recuerda que la política del considerado como «país más feliz del mundo» no permite circular por libre entre sus encantos, debiendo pagar una tasa diaria de entre 200 y 300 dólares que engloba el transporte, hotel, guía y diferentes visitas.

Viaja a Bután y captura todo su encanto desde un Nido del Tigre convertido en una puerta a nuevos mundos.

En el mejor umbral antes de continuar hacia un reino que supone la mejor división entre el reino de los humanos y ese otro para el que no encontrarás las palabras que puedan describirlo.

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