
Shri Mataji, creadora del Sahaja Yoga, en una foto de archivo. © Sahaja Yoga
El Sahaja Yoga, nacido en los años 70 de la práctica de Shri Mataji Nirmala Devi, supone una de las mejores alternativas holísticas para muchos viajeros en busca de nuevas experiencias en India.
Por Alberto Piernas

Yoga, una palabra que engloba infinitas enseñanzas. © Pixabay
Hablar de yoga y meditación sería como hacerlo del color azul sin mencionar el turquesa o el celeste. Se trata de una urdimbre de saberes, filosofías y prácticas nutrida de tantas perspectivas como enfoques. Y una de las más abrazadas en los últimos años es el llamado Sahaja Yoga, técnica desarrollada por Shri Mataji Nirmala Devi en 1970 como forma de alcanzar la autorrealización, según ella un derecho básico de todo ser humano, independientemente de su raza, nacionalidad, estatus o religión.
Sahaja (significado de “espontáneo”) describe así una energía que deconstruye la percepción del yoga, ya que no requiere de asanas o posturas. Una forma de conectar con nuestro verdadero yo y, a su vez, con la conciencia colectiva a través de la práctica.
Sahaja Yoga: las muchas caras del yoga

Shri Mataji. © Sahaja Yoga Foundation
Espiritualidad es cuando están iluminados por su espíritu, cuando la luz del espíritu les muestra el camino correcto, así de claro, eso es lo que es espiritualidad. No es sólo hablar de ello, no es sólo predicar sobre ello, sino que es algo dentro de ustedes que debe suceder, que pueden ver por ustedes mismos lo que está bien y lo que está mal, sólo entonces es espiritualidad. (Shri Mataji)
Un 5 de mayo de 1970, Shri Mataji meditaba a la orilla del océano en Nargol (India), momento en el que experimentó un nuevo despertar de su propia energía interna. Fue a partir de este momento cuando Mataji decidió compartir la experiencia con otras personas – primero a nivel local, y después global -, a través de una técnica que mantenía el despertar de la persona a través de la autorrealización.
Sahaja Yoga es una práctica mediante la cual logramos una unión espontánea con la fuerza divina/natural a través del despertar y el mantenimiento de nuestra propia energía espiritual (es decir, la Kundalini, ligada al extremo de la columna vertebral). De esta forma, la autorrealización es el primer paso para que el ser humano recupere su conexión con la energía divina para enlazar con el hábito de practicar meditación de forma diaria.
¿Cómo se practica el yoga Sahaja?

Proceso del Sahaja Yoga. © Yoga Institute
El ejercicio de la autorrealización consiste en usar el poder del deseo y la acción que existe dentro de cada uno de nosotros mediante ciertas afirmaciones y ejercicios. Estas intenciones se manifiestan desde el interior a través de un sencillo proceso:
- Siéntate en el suelo o en una silla, sin zapatos para mayor comodidad, y relájate. Respira profundamente unas cuantas veces. Deja que el estrés del día se disipe y date tiempo para experimentar la verdadera paz interior.
- Sigue con calma los siguientes pasos, colocando la mano como se indica y repitiendo en tu interior las preguntas y afirmaciones que se te proponen.

Una lectura recomendada para profundizar en el Sahaja Yoga. © Google Books
- Mantén una actitud abierta y sincera, sin dejarte llevar por el análisis ni las expectativas. Simplemente observa lo que sientes y disfruta del ejercicio.
- Podemos recurrir a nuestra propia energía como «Madre». Repite las afirmaciones las veces indicadas. Intenta mantener los ojos cerrados durante todo el ejercicio para mantener la atención en tu interior.
El yoga y la meditación evolucionan

Buscamos conectar con nosotros mismos más que nunca. © Pixabay
Las prácticas orientales como el yoga y la meditación nacieron hace miles de años y, a lo largo de la historia, diversas disciplinas derivadas evolucionaron, quedaron olvidadas o fueron “mutiladas” al trasladarse a Occidente – con ejemplos como el yoga de competición, en Estados Unidos -.
Sin embargo, también algunas prácticas han sido rescatadas del olvido y hoy contamos con muchas alternativas a la hora de abrazar nuestro interior de formas más básicas o avanzadas. Desde los más clásicos Hatha Yoga – más físico – hasta el Vinyasa – más enfocado en la respiración -, pasando por el Yin Yoga, a base de movimientos lentos; e incluso el acro yoga, el cual se practica con telas suspendidas.

Rob Burbea, uno de los profesores que profundizó en la meditación metta en Occidente. © Rob Burbea
También la meditación ha experimentado una apertura global a través de diversas formas, tanto para quienes buscan relajarse y liberarse de estrés, como aquellos alumnos en busca de nuevos estados de conciencia. Un buen ejemplo es la meditación metta, o de bondad amorosa, enfocada a cultivar la compasión y el amor hacia uno mismo; o la meditación Vipassana, una buena forma de profundizar en las sensaciones del cuerpo y la mente a través de intensos retiros de 10 días.
También encontramos híbridos surgidos en Occidente, como el “método de excavación” de Carl Jung, más complejo al abordar la llamada “imaginación activa”, ideal para artistas.
En cualquier caso, el vasto mundo del yoga y la meditación bien requiere de investigación y comunicación con uno mismo a la hora de encontrar el mejor camino hacia la liberación. Y este no se encuentra en lo masivo o las modas, sino en la escucha activa de cuerpo y mente. En uno de los muchos caminos que llevan a estados que siempre estuvieron dentro de nosotros.
¿Te gustaría profundizar en yoga y meditación durante tu viaje a India?