Templo Sij en Nueva Delhi: comer en un templo

Comer en el templo Sij en Nueva Delhi es más que una experiencia gastronómica. En pocos lugares el viajero puede compartir un almuerzo con lugareños en un espacio destinado para el culto.
Escrito por: Javier Galán

Templo Sij en Nueva Delhi

© Edmund Gall

Seguramente lo primero que despierte los sentidos del visitante cuando llegue al templo Sij en Nueva Delhi sea la música, esencial para las 24 horas de rezos ininterrumpidos que ofrece el templo Gurdwara Blanga Sahib. La gran cúpula dorada y el mármol blanco con el que se han construido los edificios tampoco le resultarán indiferentes, pero si una experiencia le asombrará por encima de todas es el almuerzo que se le brinda en el interior del recinto al visitante.

Una frugal comida con los locales en el templo Sij en Nueva Delhi

A este templo todo el mundo es bienvenido, sin importar su edad, religión ni condición social. La religión sij es la novena religión con mayor número de creyentes del mundo y su lema principal es ver a Dios en cada uno de nosotros. De ahí que la igualdad esté por encima de todo. Quizás estos dogmas de fe expliquen la hospitalidad con la que el personal del templo recibe diariamente a centenares de personas. Lo que más puede llamar la atención es de esta generosidad es el ofrecimiento de una humilde comida a todos los peregrinos que, por una razón u otra, han decidido acercarse a Gurdwara Blanga Sahib.

Templo Sij en Nueva Delhi - Thali

© Johan Bichel Lindegaard

Pese a la cantidad de creyentes que acuden, todo el mundo aguarda su turno en silencio a la entrada del comedor. Ya en el interior cada huésped va tomando asiento en el suelo de mármol blanco. El thali (así es como se conoce al almuerzo) está compuesto por lentejas rojas y algún guiso de patata con un poco de pan. La rapidez con que la gente almuerza y se limpia el suelo para seguir dando servicio es impresionante.

Una invitación a comer en el templo Sij en Nueva Delhi

Si uno se anima a compartir la hora de la comida en este singular espacio tiene que tener muy claro que deberá ser lo más paciente en la espera y lo más rápido posible en la ingesta pues no se trata de una experiencia sosegada, son centenares de personas las que acuden diariamente.

Buscar el altar central donde se encuentra el Libro Sagrado y depositar alguna limosna es otro de los imperdibles de la visita. Al templo se accede descalzo, cubierto con un pañuelo naranja en la cabeza que ellos te ofrecen. Ya se sabe que en estos sitios el respeto hacia las costumbres es parte de la experiencia.

Templo Sij en Nueva Delhi - Comedor

© Jean-Pierre Dalbéra

¿Aún pensando? Pues todavía hay otro motivo para hacer del Templo Sij en Nueva Delhi una parada obligatoria: el estanque con agua al que le atribuyen propiedades curativas. Aunque Gurdwara Blanga Sahib fue concebido como un palacio, en el siglo XVII fue reconvertido en un templo. La leyenda se remonta a una epidemia de cólera que azotó a la ciudad por ese tiempo. Al parecer muchos enfermos que bebían agua de esta piscina sanaron. Desde entonces se le ha considerado un lugar curativo convirtiéndose en centro de peregrinación para sij e hindúes.

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