El karma, o la ley de la acción

Todo ser vivo tiene la libertad para elegir entre hacer el bien o el mal. Lo que no podrá evitar serán las consecuencias que deberá asumir por sus actos.

Para los hinduistas, la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material varias veces a lo largo de su existencia. Todo ser vivo, humano, animal o planta, sufrirá sucesivas reencarnaciones hasta alcanzar el estado de conciencia más alto, que abre la puerta a la liberación y a la unión con el todo, donde el alma individual y el alma universal son lo mismo.

Reencarnación y karma

De acuerdo con la ley del karma, cada una de estas recorporaciones quedará condicionada por los actos realizados en vidas anteriores. Estos actos no implican únicamente acciones físicas sino también actos de palabra y pensamiento.

Dependiendo de los méritos o de la falta de ellos, el alma se reencarnará en una existencia superior, intermedia o inferior, viajando desde los estados de existencia más celestiales a los más infernales, pasando por la vida humana. Librarse de este incesante proceso, que recibe el nombre de samsara, sólo es posible tras haber expiado el peso del karma.

El karma en el hinduismo

Para los hinduistas el karma no es sólo una ley de causa y efecto, sino que también depende de la voluntad de un Dios supremo.
En resumen, “Dios no inflige sufrimiento o felicidad sin motivo alguno. Dios es justo y da a cada uno lo que se merece.”

El karma en otras religiones

La explicación del karma dentro de las doctrinas budistas es diferente de la hinduista. Su ley no implica la intervención de los dioses sino que se cumple gracias a una inercia natural. Y como todo acto tiene su origen en la mente, el budista debe vigilar sus pensamientos y sus palabras, ya que también pueden desencadenar consecuencias.

En el jainismo, otra religión de origen védico, el karma se conoce como “suciedad kármica” compuesta por partículas sutiles y microscópicas que impregnan todo el universo y que son atraídas por los seres vivos en función de las frecuencias vibratorias creadas por el pensamiento, la palabra o la acción.

Más allá de las religiones védicas, la creencia en la ley del karma está presente en otras doctrinas orientales como el taoísmo o el shinto, mezcla de animismo y chamanismo.

Pero si lo pensamos, más allá en el tiempo, griegos y egipcios también aportaron su particular versión del renacer de los hombres…


Sobre la autora:
NonaNona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]

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