COVID-19 en India: La importancia de las ONGs

Coronavirus India

En un momento en que gran parte del planeta vive confinada en casa con motivo del COVID-19, diferentes países afrontan esta complicada situación de una forma tan unánime como también llena de matices. Y uno de los escenarios que más pone de manifiesto esta realidad es un país como India, donde las ONGs luchan estos días por mantener el equilibrio en un mar de contradicciones. Fundación Vicente Ferrer, Semilla para el Cambio y Sonrisas de Bombay cuentan a Sociedad Geográfica de las Indias cómo abordan la situación actual en diferentes puntos de India.

Escrito por: Alberto Piernas

ONGs que afrontan el COVID-19 en India: Un objetivo, muchos frentes

COVID-19 en India

Nadie lo vio venir y, sin darnos cuenta, el COVID-19 terminó expandiéndose por todo el mundo dejando al desnudo la vulnerabilidad de muchos países, entre ellos India. El que es uno de los países con más población del mundo se enfrenta estos días a una amenaza que requiere cubrir todos los ángulos posibles.

Desde la información hasta el reparto de alimentos, pasando por la concienciación y, especialmente, las medidas sanitarias, las ONGs Fundación Vicente Ferrer, Semilla para el Cambio y Sonrisas de Bombay, hablan con Sociedad Geográfica de las Indias de los diferentes frentes a cubrir pero, ante todo, del aprendizaje que puede suponer esta situación en un mundo que nunca volverá a ser el mismo.

Fundación Vicente Ferrer, el centro referente del COVID-19 en India

Hemos suspendido o derivado a otros centros nuestra actividad habitual para habilitar más camas y acoger más profesionales para tratar el COVID-19. También disponemos de un laboratorio de microbiología para realizar los análisis.

Arte urbano en India

Uno de los murales pintados por el niño Somasekar. © Vicente Ferrer

Somasekar es un niño indio que estudia Artes y fue apadrinado por la Fundación Vicente Ferrer. Durante estos días, este chico dibuja murales para concienciar a toda su comunidad: hay amantes con mascarillas de flores en busca de un beso imposible o mujeres hindúes envueltas en mantras de concienciación. Es su herramienta en un lugar carente de medios e información.

«Los murales son una excelente herramienta de comunicación en las zonas rurales de la India donde persiste un alto porcentaje de población analfabeta», cuenta a Sociedad Geográfica de las Indias Noelia Ferreiro, administrativa en Fundación Vicente Ferrer. «Somasekar cuenta que el apoyo de la Fundación Vicente Ferrer a través del apadrinamiento, lo cual le permitió potenciar sus habilidades artísticas, esas que hoy pone al servicio de su comunidad para que se proteja».

Mascarillas en India

Una de las mujeres de Vicente Ferrer elaborando mascarillas. © Vicente Ferrer

Pero esta, es tan solo una de las muchas historias que nacen del corazón de la fundación: «Las mujeres con discapacidad que forman parte de nuestro proyecto de economía social de artesanía, han paralizado su actividad para hacer mascarillas y enseñar cómo hacerlas a las familias. Son muchas historias de compromiso y solidaridad. Todos y todas estamos más unidos que nunca para hacer frente a esta pandemia«, prosigue Noelia.

La concienciación y la ayuda, a su vez, se entremezclan con la necesidad de erigir un centro de operaciones que permita asistir a todas las personas posibles, como es el caso del hospital de Bathalapalli, centro de la Fundación Vicente Ferrer nombrado centro de referencia por el gobierno de India para operaciones y tratamientos:

«Hemos suspendido o derivado a otros centros nuestra actividad habitual para habilitar más camas y acoger más profesionales para tratar el COVID-19. También disponemos de un laboratorio de microbiología para realizar los análisis. Aún tenemos muy pocos casos, pero estamos prevenidos por lo que pueda pasar», continúa Noelia.

Pero siempre, tratando de anteponerse a los posibles problemas que puedan sucederse: «Desde antes de que se decretara la cuarentena ya estábamos fabricando mascarillas y geles desinfectantes para repartir entre los profesionales esenciales y explicando a niños y niñas las medidas higiénicas que debían tomar. Ahora seguimos sensibilizando a la población sobre hábitos higiénicos, distancia social y demás medidas para evitar los contagios.»

Todos estos esfuerzos se ven reflejados en iniciativas como Emergencia COVID India, desarrollada por la Fundación Vicente Ferrer estos días a fin de cooperar con la causa del COVID-19 en India.

Semilla para el Cambio: La cooperación y las nuevas tecnologías como iniciativas

«En los slums, nuestros estudiantes mayores han sido los que nos han ayudado a coordinar la respuesta a la pandemia. A través de sus smartphones nos envían información sobre las familias, coordinan con la directiva de la ONG y hacen fotos de la distribución de dinero o repartos de comida.»

La unión hace la fuerza, tal y como demuestra Semilla para el Cambio, ONG con base en la ciudad india de Varanasi donde estos días han desplegados diferentes iniciativas a fin de potenciar la seguridad alimentaria, tal y como nos relata  María Bodelón, su fundadora: «Hemos estado distribuyendo ayudas económicas y paquetes con alimentos no perecederos. Recientemente hemos hecho un acuerdo con ultramarinos del barrio para que las familias sigan recibiendo alimentos de forma regular.»

Una iniciativa que fomenta el principal objetivo de la ONG: la necesidad del correcto crecimiento de los niños en India, ya que la malnutrición ralentiza el proceso para muchos de ellos. Si a ello sumamos la ausencia de comedores que distribuyan una dieta completa y equilibrada, el problema se acrecienta: «Nuestros estudiantes tenían una dieta equilibrada y completa en los comedores escolares de la ONG. Ahora con el confinamiento no están recibiendo tantos aportes de vitaminas y proteínas a través de productos como leche, huevos, carne, pescado o fruta. Estamos evaluando cómo podemos complementar la alimentación de niños/as y embarazadas, aunque es más complicado», prosigue María.

ONGs en India

Reparto de alimentos gestionados por Semilla para el Cambio en Varanasi. © Semilla para el Cambio

La gran conclusión de todas las ONGs del COVID-19 en India, tal y como expresa María, es la de un país superpoblado con poco acceso a su sistema sanitario.

En este contexto, la comunicación a través de murales artísticos, el reparto de alimentos y despliegue hospitalario han encontrado un nuevo aliado: la tecnología. «En los slums nuestros estudiantes mayores han sido los que nos han ayudado a coordinar la respuesta a la pandemia. A través de sus smartphones nos envían información sobre las familias, coordinan con la directiva de la ONG y hacen fotos de la distribución de dinero o repartos de comida.»

Diferentes iniciativas que, ante todo, permiten solventar la situación pero, especialmente, arrojar el aprendizaje necesario en siguientes episodios: «Para nosotros es un orgullo ver lo mucho que han avanzado en estos años de estudios y para ellos/ellas también está siendo una gran oportunidad de aprendizaje», finaliza María.

Puedes consultar el reciente análisis de la situación de India elaborado por Semilla para el Cambio para El País.

Sonrisas de Bombay: Cuando la información es importante

«Nos pusimos manos a la obra para asegurar la distribución de alimentación y productos básicos de higiene en las zonas de nuestros proyectos, donde la ayuda prometida por el gobierno difícilmente llega por su inaccesibilidad .»

Sonrisas de Bombay

Con amor desde India. © Sonrisas de Bombay

La rumorología o la propia falta de información son problemas recurrentes durante está pandemia en muchos países del mundo, siendo esencial la correcta transmisión de medidas a seguir a lo largo del confinamiento:

«Durante estos días, una serie de mensajes con informaciones falsas están circulando boca a boca en las comunidades acerca de las medidas que hay que tener en cuenta y las que no, por eso estamos intentando evitar los bulos y otras informaciones que circulan de carácter informal y que pueden resultar muy nocivas para la salud (como por ejemplo, que el consumo de alcohol ahuyenta el virus) «, cuenta a Sociedad Geográfica de las Indias Alfonso Alzugaray, responsable del departamento de Alianzas Estratégicas de la ONG Sonrisas de Bombay, con sede en la ciudad de Mumbai. «En cualquier caso, estamos tratando de proporcionar en todo momento información real a las comunidades, siempre verificada con fuentes oficiales, a través de la grabación y distribución de numerosos mensajes, para evitar rumores y supersticiones que puedan conducir a malas prácticas. Además, preparamos material gráfico -medidas de prevención, consejos para mantenernos mentalmente sanos en la cuarentena, etc.- en inglés, hindi y marathi que está siendo distribuido telefónicamente y por correo electrónico entre nuestros colaboradores y comunidades.

La necesidad de información es tan solo una de las muchas piezas de un mandala humanitario en el que contar con todos los recursos y distribuirlos correctamente, incluyendo el capital humano que conforma esta organización: «La hambruna y la alta capacidad de contagio son los principales problemas a los que nos enfrentamos«, continúa Alfonso. «Nos pusimos manos a la obra para asegurar la distribución de alimentación y productos básicos de higiene en las zonas de nuestros proyectos, donde la ayuda prometida por el gobierno difícilmente llega por su inaccesibilidad y por el desconocimiento de datos oficiales que permitan dimensionar las cifras de las personas necesitadas y afectadas por este aislamiento forzado. A través de grupos autogestionados de mujeres cocineras (con las que trabajamos durante el resto del año, porque nos proveen de comida para los parvularios de nuestros proyectos) estamos haciendo estos repartos de comida e higiene en las comunidades. Además, nos encargamos también de intentar sensibilizar».

COVID-19 en India

Jaume Sanllorente, fundador de © Sonrisas de Bombay.

Esta situación, a su vez, no solo se ve afectada por la propia posibilidad de contagio, sino también por la basta movilización que el estado de alarma ha provocado en India: «Desde que Narendra Modi anunció el confinamiento en Bombay, miles de personas, presas de la desesperación, volvieron a ponerse en marcha para regresar a sus aldeas originarias.», prosigue Alfonso. «Los trabajadores que se ven obligados a vivir al día no ven cómo van a poder sobrevivir sin trabajar, sin recibir sueldo alguno. Familias enteras que buscan una solución a no tener nada que llevarse a la boca, por lo que no dudan en poner en riesgo su salud y emprender estas marchas.»

Ayuda humanitaria en India

Las sonrisas del optimismo. © Sonrisas de Bombay

Pero ante todo, prevalece la postura por admitir los problemas y tomar medidas: «Por desgracia ha tenido que ser una situación extrema la que nos obligue a parar, tanto aquí como allí, y a reflexionar acerca del mundo que estamos construyendo, y hacernos ver lo vulnerables que seguimos siendo los seres humanos antes los desastres sanitarios o ambientales que acontecen en este planeta.»

Diversas actividades que estos días arrojan historias como la siguiente, publicada por Jaume Sanllorente, fundador de Sonrisas de Bombay, en La Vanguardia

Intered: El poder de escuchar

«Parte del personal también ha ayudado a algunas personas dándoles una cantidad para sus gastos diarios.»

Nacida en 1992 en el seno de la Institución Teresiana, Intered es una ONG que fomenta aspectos como la infancia, el empoderamiento de la mujer o la integración de tribus indígenas a través de 12 países, entre ellos India. En el gigante hindú, trabajan  en el área de Pune, en el estado de Maharastra; o en Honavar, en Karnataka, donde se potencian el desarrollo de diferentes comunidades rurales, especialmente iniciativas enfocadas a las mujeres de la zona y la creación de una educación inclusiva para todos los niños y niñas.

Durante estos días, muchas personas generosas, como diferentes escuelas, colegios o familias parroquiales están ayudando a las personas necesitadas durante este tiempo de pandemia a proporcionar alimentos, refugio, habitaciones para hogares de cuarentena, materiales de ayuda, distribuir kits de alimentos, ración para trabajadores migrantes o distribución de máscaras.

«En concreto, en la zona de Honavar, en algunas de nuestras aldeas, las personas que trabajan a diario como los pescadores, los agricultores o los empleados domésticos tienen dificultades para ganarse la vida diaria. Normalmente, las personas no almacenan alimentos, por lo que con el cierre les resulta difícil manejarse», cuenta Nancy Fernandes, una de las responsables de la iniciativa SARPI (Society for the Advancement of the Rural People of India), llevada a cabo en Karnataka. «Nos hemos comprometido a vincularnos con el personal de SARPI, la escuela especial Pedro Poveda y los padres de los niños con la comunicación a través de medios telefónicos, virtuales y de otro tipo para comprobar cómo están y la situación en la que se encuentran. Además, parte del personal también ha ayudado personalmente a algunas personas dándoles una cantidad para sus gastos diarios

Además, durante estos días se potencia la interacción con todas aquellas personas vulnerables y frágiles, prestando su apoyo moral y dedicando tiempo a escuchar. Aunque por el momento, aseguran que no hay casos de COVID-19 en esta comunidad, se siguen compartiendo noticias a fin de concienciar a la población local.

«Gracias al Gobierno, a las parroquias, a las diócesis y a las organizaciones, se han realizado algunos trabajos de socorro para alimentar a los hambrientos, proporcionar instalaciones médicas, salas de refugio para hogares en cuarentena y educar a las masas de autoprotección contra la pandemia«, finaliza Nancy.

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Comentarios

  1. Sonrisas de Bombay

    Queridos amigos,

    Gracias por ser un altavoz de las iniciativas que estamos llevando a cabo para hacer frente a las consecuencias que la crisis del COVID-19 está teniendo entre las comunidades más vulnerables.

    Más información: sonrisasdebombay.org

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