Bishnois, tradición ecológica

En Rajastán, a unos kilómetros de puntos turísticos habituales como Jodhpur o Ranakpur, es posible descubrir una de las comunidades más interesantes de la India auténtica y tradicional.
Son los bishnoi, seguidores de una interesante propuesta religioso-filosófica basada en la conservación natural, el respeto al medio ambiente y la convivencia ecológica sostenible.

Anciano bishnoi

Anciano bishnoi | Foto: David Martín, 2009.



‘29’ normas.
Su estricto modo de vida se basa en los textos del gurú Jambheswar, que en el siglo XV redactó las 29 normas que dan nombre a esta comunidad (‘bishnoi’ significa ‘29’). Están recopiladas en el ‘Shabadwani’.

De estos ‘mandamientos’, diez se refieren a la higiene personal y la salud: tomar un baño todas las mañanas; cuidar a las mujeres y a los bebés, especialmente tras el parto…
Siete hablan de cómo llevar un buen comportamiento social: pensar bien lo que se va a decir antes de hablar; ser compasivo/a; no robar; no mentir…
Cinco a la devoción a Dios: meditar dos veces al día…
Ocho hablan directamente de la preservación natural y la convivencia ecológica con la vida natural y animal: no dañar árboles vivos; no matar a ningún ser vivo (animal o vegetal); no comer carne; no llevar ropas azules (en la India antigua, el azul se conseguía a través de la planta del índigo, lo que significaba plantarla para cortarla), no beber alcohol, no fumar tabaco ni opio ni derivados…

Las mártires de Khajarli.
Quizás este episodio sirva para conocerles un poco mejor: Corría el año 1730 cuando el maharajá de Jodhpur necesitaba madera para ampliar su palacio. Cerca de la ciudad había bosques, poblados por pequeñas comunidades de personas que vivían en aldeas de pequeñas cabañas construidas con barro y cañas, utilizando lo que la Naturaleza ofrecía. Eran pocos y parecían seguir unas costumbres demasiado estrictas, demasiado conservacionistas para lo que el ‘progreso’ exigía. Así que el maharajá ordenó la tala del bosque.
Pero 366 mujeres bishnoi de la aldea Khejarli, lideradas por Amrita Devi, reaccionaron de forma imprevista para defender su bosque: se abrazaron y se ataron a los árboles.
Muchas mujeres fueron sacrificadas, pero el bosque se salvó y permanece hoy donde estaba, junto con distintas especies animales y un templo que recuerda aquel momento y que es lugar de peregrinación cada mes de septiembre.

También los bishnoi permanecen allí, como si el tiempo se hubiera detenido, viviendo como hace 300 años.

Cabañas bishnoi

La comunidad bishnoi, en la actualidad.
Es asombroso visitar una aldea bishnoi en la actualidad. Como viajar en el tiempo. Descubrir sus cabañas, puramente ecológicas, comprender el importante uso de los excrementos de vaca debidamente secados y preparados: como combustible para el fuego y fuente de energía o como antiséptico. Es impresionante presenciar su modo de vida, sus ropas manufacturadas por ellos mismos (como Gandhi defendía), su contagiosa tranquilidad y su calma.
Es realmente especial compartir en silencio su comida, alimentos naturales (siempre vegetales) cocinados en un horno tradicional, servidos en cuencos de barro; explorar la organización de la comunidad según la disposición de las casas y los alojamientos, el establo y las tierras de cultivo. Es una fusión ordenada y perfecta con la Madre naturaleza.

Interior de una cabaña bishnoi

Interior de una cabaña bishnoi | Foto: David Martín, 2009.

Entristece ver cómo algunos hoteles de la zona y agencias intentan sacarle provecho turístico a las comunidades bishnoi, convirtiendo sus aldeas en un parque temático y comportándose sin respeto alguno por sus tradiciones. Incluso, a veces, alterando el equilibrio de su modo de vida. Por ejemplo, proponiendo allí picnics en los que se consumen alimentos prohibidos para los bishnoi o realizando allí mismo la ‘ceremonia del opio’ (sustancia expresamente prohibida para los bishnoi). Prácticas que no sólo faltan el respeto del pueblo que los acoge, sino que contribuye a generar esa mala imagen de los turistas occidentales.

Sociedad Geográfica de las Indias ofrece la posibilidad de conocer estas comunidades a los viajeros que lo deseen, siempre que se trate de un interés basado en el respeto mutuo. Lo hacemos en grupos reducidos y exclusivos (nunca unimos a personas desconocidas para organizar actividades), tras haber compartido algunas informaciones básicas para comprender y respetar a las personas que nos van a acoger, y por supuesto manteniendo siempre un escrupuloso cuidado con las costumbres, la sostenibilidad y los modos de vida de la comunidad bishnoi.

 


Sobre el autor:
DavidDavid Martín es colaborador de Sociedad Geográfica de las Indias. Fascinado por India, sus gentes y su diversidad, David colabora con Sociedad Geográfica de las Indias desde 2008, haciéndolo compatible con su trabajo en organizaciones como Unicef o Amnistía Internacional. Con nosotros ha dirigido la estrategia de comunicación y redes sociales hasta 2011 y actualmente colabora aportando una visión humana, transformadora y comprometida, asegurando que un viaje exclusivo y de alta calidad sea compatible con una experiencia enfocada al descubrimiento y el respeto por las personas y las costumbres locales. Para más información: [Quiénes somos]

Comentarios

  1. Rosana

    Me gustaría poder pertenecer a esa comunidad, tengo hábitos muy similares, soy vegana hace 30 años

  2. Tendsin Garcia Noblejas

    Me parece algo increíble y maravilloso a la vez, que existan hoy día y en una gran civilización como la Indu, la segunda después de la China, comunidades que viven de una forma tan puramente respetuosa con la Naturaleza, en medio de ese continente y economía emergente, como es India; similarmente los Bishnoi son equivalentes a ciertos pueblos de la Amazonía Brasileña, que aún no han contactado con la llamada ” civilización “; que está depredando el planeta, hoy día. Siento que está actual civilización, tiene, tengo y tenemos mucho que aprender de ellos, empezando por ese sagrado respeto a la Naturaleza.

  3. MARTA MENDEZ

    ME PARECE MUY BIEN ENFOCADO, EL ARTICULO, PUES ESTA VISTO DESDE EL LADO DE LOS BISHNOI. SOLO SE PUEDE CONSEGUIR LA ARMONIA E INTEGRACION CON LO OTRO CUANDO SE DEJA DE CONSIDERAR LO OTRO Y SE CONSIDERA LO NUESTRO. UNA MENTALIDAD CERRADA SOLO A MI NACIONALIDAD, MIS CONSTUMBRES,MIS COMIDAS, ETC. ES MUY POBRE. QUE SERIA DE NUESTRAS VIDAS SI NO HUBIERAMOS COGIDO COMO NUESTRAS, FRUTAS EN UN TIEMPO DESCONOCIDAS (LA NARANJA, EL PLATANO, ETC.),ESPECIAS, LEGUMBRES…LAS MATEMATICAS, LA MEDICINA (LAS VACUNAS LLEGARON DE LA MEDICINA INDIA.
    LOS PATRIOTERISMOS EMPOBRECEN

  4. Eduardo Tramutola

    El conocimiento de la existencia de los Bishnoi me ha conmovido e impactado, creo que todos tendríamos que imitarlos, tendríamos un mundo más puro justo y pacífico

  5. Rosario

    Interesantísimo el artículo. Me parecería una experiencia unica el día que vaya a India el poder conocer este modo y filosofía de vida. Una lástima lo que los turistas y operadores desaprensivos hacen en nombre de un turismo mal entendido.

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