
Los viajes wellness: una travesía sin fin al interior. © Six Senses Vana
Los viajes wellness de 2026 han evolucionado hacia el origen de todas las cosas.
Por Alberto Piernas

Los saberes ancestrales se despliegan en nuevos espacios que actúan como refugio. © Ohm Retreat
Algunos sociólogos dicen que el mundo busca «reencantarse», un concepto asociado al «desencantamiento» del mundo de los tiempos precapitalistas. Una época en la que ciencia y razón comenzaban a imperar en un planeta cuya expansión requería de una operación global, matemática y lógica.
Sin embargo, el epítome de esa revolución hoy parece que nos oprime: bandejas de emails llenas, inteligencia artificial e hipertecnología y una percepción de vacío que impulsa a buscar sentido a través de nuevas narrativas. O quizás discursos que siempre estuvieron ahí, ocultos en una naturaleza que queremos volver a abrazar más que nunca. Y los viajes de bienestar son el mejor ejemplo de ello.
Lo que comenzó siendo una tendencia de viajes en torno al spa ha evolucionado para personalizar experiencias acordes al viajero holístico actual: dejarse llevar, experimentar e incluso utilizar la tecnología como herramienta para una vida más longeva y sana. Un interés que va en aumento, como bien confirma la estimación de 1.4 billones de dólares que el segmento wellness alcanzará en el sector para 2027.
Una realidad en la que todo puede ocurrir. Y si hablamos de India y nuestros destinos favoritos, las opciones se multiplican en forma de hoteles centrados en ayurveda, meditación o retiros transgresores.
Viajes wellness en India: cuando creías que lo habías sentido todo

En India, la sala de masajes se reinventa en espacios © Dhun Wellness
Ayuno intermitente, crioterapia, retiros de oscuridad o meditación Vipassana, fármacos GLP-1 que atenúan el placer, desobediencia sensorial o ecosomática. El paisaje wellness ha mutado casi sin darnos cuenta y, hoy día, encontramos tantas opciones como formas de sumergirnos en los misterios del mundo. Una búsqueda de longevidad y sanación no exenta de cierta diversión, caricias al alma y sí, socialización.
Podríamos alcanzar Rishikesh, la Capital Mundial del Yoga, donde el programa de 14 noches en el alojamiento Ananda permite sucumbir a un tratamiento para personas con prediabetes y diabetes tipo 1 y 2. Aquí los conocimientos curativos ancestrales se combinan con la tecnología más pionera para recalibrar el organismo a tras de tratamientos ayurvédicos y asanas de yoga que mejoran la sensibilidad a la insulina. Pero siempre, desconectado.

Y sentir los susurros del cielo y la tierra sin salir de © Ananda in the Himalayas
Los viajes detox y la necesidad de olvidar el smartphone en la bolsa de viaje adquieren un nuevo simbolismo, como una silenciosa revolución que experimentamos en retiros de meditación Vipassana que puedes realizar en centros de todo el mundo durante 10 días de silencio, descanso y nutrición. O desconectarte digitalmente en Dharana, una finca en los Ghats Occidentales donde seguir dietas especiales a base de infusiones intravenosas.
Reiniciarte en fases de perimenopausia y menopausia en el alojamiento CGH Earth de Gokarna, en el secreto sur costero de Karnataka, donde se ofrecen itinerarios de cinco a siete días que combinan naturopatía, acupuntura, yoga y meditación junto con hidroterapia, haloterapia y experiencias al aire libre.

En 2026, queremos más aire libre que nunca. © Shinta Mani, en Mustang (Nepal)
Sucumbir a una terapia de ozono para fortalecer el sistema inmunológico en Atmantan Health Resort, en la zona de Pune; o la sanación de Stonehedge Ladakh, donde las terapias se guían por el Sowa-Rogpa, un antiguo sistema medicinal tibetano similar al ayurveda y aplicado por curanderos tradicionales o amchis. O reiniciarse en el corazón de una ciudad tan bulliciosa como Mumbai a través de Dhun Wellness, un santuario urbano donde desconectarnos del ritmo cotidiano, interactuar, conocer.

Socializar es otra de las características del nuevo wellness. © Pixabay
Y es que los viajes wellness también buscan socializar con otros viajeros, con ejemplos como los talleres colaborativos de Pema Wellness, donde podemos sucumbir a un retiro de naturopatía en Andhra Pradesh impartido por expertos que interactúan con los huéspedes para brindar nuevas soluciones.
También el arte se presta como hilo conductor, como los talleres de Kalamezhuthu, un arte sagrado que utiliza pigmentos para crear escenas sanadoras en Kerala. O las clases de Bharatanatyam en Tamil Nadu, enfocados a conectar con nuestra diosa interior.

© Six Senses es uno de los nombres hoteles más adelantados a su tiempo.
Aunque si hablamos de wellness y vanguardia, la cadena Six Senses siempre apuesta por nuevos y revolucionarios tratamientos. Por ejemplo, en Six Senses Kanuhura, en Maldivas, se organizan meditaciones a la luz de la luna acompañadas por una banda sonora de cuencos tibetanos y el rumor de las olas del océano. Y en Six Senses Vana, en Dehradun (India), las terapias de sound healing recalibran los sentidos a través de instrumentos religiosos que susurran nuevas coordenadas interiores.
Como puedes comprobar, el concepto de wellness como retiro al spa era solo el principio de un mapa de sanación que nos reconecta con el futuro sin olvidar nunca el pasado. Porque en un mundo como el actual, empezamos a recordar que la naturaleza y su sabiduría siempre fueron el refugio original.
¿Pensando en viajes wellness a India?