Historias de amor de la cultura hindú

Realidad, ficción y folclore popular se unen en una misma historia en la que os alumbraremos con el exotismo y encanto de las más bellas historias de amor de la cultura hindú.

Escrito por: Alberto Piernas

Historias de amor de la cultura hindu

© Wikipedia Commons

Cuando pensamos en realizar un viaje romántico a la India los motivos para escoger este país como destino responden a diversos estímulos: sus aromas a especias, el colorido de sus bailes, la belleza de sus paisajes o, también, el encanto de estas bellas historias de amor de la cultura hindú que, aunque quizás aún no conozcas, se convertirán en la mejor inspiración durante esos atardeceres frente al Taj Mahal o una noche en las mágicas marismas de Kerala.

Las más bellas historias de amor de la cultura hindú

Shah Jahan y Mumztal Mahal: Una de las más bellas historias de amor de la cultura hindú reside en su monumento más famoso: el Taj Mahal, mausoleo que en 1631 el príncipe Shah Jahan elevó en honor de su difunta esposa, Mumtaz Mahal. Más de veinte años de construcción que dieron como resultado una de las Maravillas del Mundo y la leyenda de un romance aún confundido entre realidad o ficción por los viajeros.

Historias de amor de la cultura hindu

© Rajiva Wijesinha

Baji Rao y Mastani: Aunque algunos aspectos de esta historia son inciertos, su impacto en la cultura hindú es tal que muchos la consideran como una de las más importantes de su folclore. Uno de los protagonistas, Baji Rao, fue un respetado general del siglo XVIII que ayudó a conquistar parte del norte de la India. Fue durante una celebración que quedó prendado de la joven Mastani, una cortesana de ascendencia árabe a la que erigió el Mastani Mahal, en Pune. Tras la muerte de Baji Rao en combate en 1740, Mastani cometió un ritual suicida con tal de unirse a su amado. Pura tragedia hindú.

Bappaditya y la princesa solanki: Uno de los reyes del imperio rajput, al norte de la India, visitó una vez el reino vecino de Solanki, donde conoció a una bella princesa con la que se citó en más de una ocasión junto a un columpio de las profundidades del bosque. De hecho, incluso organizaron una boda falsa en la que emularon a Krishna y Radha como prueba de sus deseos. Sin embargo, debido a diferencias entre ambos reinos, Bappaditya se casó con otras mujeres, si bien nunca pudo olvidarla.

Shiva, Paravati. . . y Kamadeva: El dios hindú del deseo se conoce como Kama, de ahí el nombre de Kamasutra. Esta encarnación del romance se transportaba sobre un loro, lucía cubierto de flores y disparaba flechas de amor, con tan mala (o buena) suerte que interrumpió con una de ellas la meditación de Lord Shiva. Éste, tras incinerar a Kama con su tercer ojo, se percató de que la flecha había hecho efecto y, como tal, cayó rendido en los brazos de la diosa Parvati, de cuya unión nacería el famoso dios con cabeza de elefante al que todos conocen como Ganhesa. Una de las historias más curiosas de la mitología hindú.

Historias de amor de la cultura hindu

© Wikipedia Commons

Conocer estas bellas historias de amor de la cultura hindú nos trasladan a los exóticos escenarios de la India donde dioses, príncipes y cortesanas dieron pie a esos romance que siguen inspirando a viajeros, a Bollywood, al mundo entero.

 

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Kumbh Mela en Haridwar en 2016

Escrito por: Enric Donate

El Kumbh Mela en Haridwar, la peregrinación más grande del mundo, vuelve a orillas del Ganges donde en 2010 reunió entre 80 y 100 millones de creyentes.

Kumbh Mela en Haridwar - Ofrenda

© Antriksh Kumar

Parece complicado comprender la dinámica de la peregrinación más grande de la Humanidad, pero vamos a intentar explicártelo de una vez por todas. El Kumbh Mela en Haridwar es una de las cuatro reuniones más sagradas del hinduismo. Cuenta el mito que los dioses y los demonios acordaron una tregua en su incesante guerra para elaborar el amrit, el néctar de los dioses. La tarea fue fructífera, pero una vez terminado los demonios lo robaron y se desencadenó un nuevo conflicto entre ambos bandos que duró 12 días divinos o 12 años humanos. En la pugna, 4 gotas del amrit cayeron sobre la tierra en las actuales ciudades de Haridwar, Allahabad, Ujjain y Nasik. En recuerdo de esta guerra cada una de estas ciudades acoge cada 12 años la considerada mayor peregrinación del mundo: el Kumbh Mela. Cada 6 años se celebra un Ardh Kumbh Mela o medio Kumbh Mela.

Kumbh Mela en Haridwar - Tercer baño sagrado en Hari Ki Pauri

© Philipp Eyer

Por su proximidad con Delhi, Haridwar tiene muchos elementos atractivos para visitar el Kumbh Mela. El mito del Ganges le depara un lugar muy especial, ya que en Haridwar el río abandona el Himalaya. Al salir de la ciudad, el paisaje de montaña te da la bienvenida y se encuentran las primeras cuevas de santones o sadhus, hombres que abandonan la vida material para vivir en la naturaleza y dedicarse a la contemplación. El Kumbh Mela en Haridwar atrae a estos santones que bajan a la ciudad para los baños rituales.

Kumbh Mela en Haridwar - Sadhu

©Judith Scharnowski

El Ardh Kumbh Mela en Haridwar se celebra en 2016 entre los meses de febrero y abril. Las fechas son variables y las fijan los astrólogos después de observar el firmamento y predecir cuándo Júpiter estará en la casa de Acuario y el Sol en la casa de Aries, momento en que se producen los baños principales, los días más sagrados en los que más de 8 millones de personas se bañaron en el río en 2010. Aunque la orilla del Ganges en Haridwar es muy amplia, es mejor evitar la ciudad en los días mencionados. Sin embargo, es posible experimentar el Kumbh Mela sin tales aglomeraciones ya que el ambiente festivo y espiritual se vive muy intensamente en  la ciudad durante los tres meses.

Kumbh Mela en Haridwar - Diosa Ganga

© Jeevan Singla

Si te interesa participar en el Kumbh Mela en Haridwar, prevé tu itinerario y reserva con tiempo ya que acostumbra a ser difícil encontrar los mejores servicios a última hora. Y recuerda, el peregrinaje no se completa hasta que te hayas bañado en el Ganges. Por suerte, la OMS certifica que hasta Haridwar la calidad del agua en el río más sagrado de India es todavía apta para el baño.

Anuradhapura: qué ver en Sri Lanka

Escrito por: Javier Galán

Te presentamos Anuradhapura, un recorrido por las estupas y el budismo de esta ciudad sagrada de Sri Lanka.

anuradhapura

© Mahesh Kularatne

Casi todas las grandes civilizaciones nos han regalado sus majestuosas ruinas. Aquellas que no las dejaron para la posteridad han caído en el olvido. Angkor Wat, la Gran Muralla, Machu Picchu, el Foro o el Partenón son una pequeña muestra a la que se debe añadir un nombre a partir de ahora: Anuradhapura. Se trata de la ciudad de Sri Lanka con las ruinas mejor conservadas de la isla. Se cree que su fundación data de hace 15 siglos. Recorrer sus vestigios es palpar en cada vistazo la historia de Sri Lanka. Quizá solo la propia tierra de esta isla haya visto más historia cingalesa que Anuradhapura.

anuradhapura

© Roman Hobler

Las construcciones más imponentes de esta ciudad impregnada de budismo son las estupas o dagobas, construcciones semiesféricas típicas de la arquitectura antigua de Sri Lanka. Una de las más reconocibles de toda la isla es Ruwanwelisseya. Una estupa que mide más de 100 metros de alto y casi 300 de circunferencia. Una majestuosa mole levantada en el siglo II a.C que forma parte de las Solosmasthana, los 16 lugares de peregrinación budista de Sri Lanka, pues se cree que fueron visitados por Sidarta Gauthama.

Sin embargo, Anuradhapura quedó abandonada durante siglos tras una guerra que acabó con su hegemonía a favor de otro pueblo de la isla en el siglo X d.C. La vegetación entonces volvió a recuperar su terreno durante años, hasta que los conquistadores británicos, unos 10 siglos después, se toparon con semejante descubrimiento.

anuradhapura

© Mahesh Kularatne

Tal estado de conservación es ampliamente reconocido por arqueólogos e historiadores. Su riqueza es tal que fue uno de los tres primeros lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad de toda Sri Lanka junto con Polonnaruwa y Sigiriya. Estas tres maravillas pasaron a engrosar la lista elaborada por la UNESCO en 1982, todo un espaldarazo para la isla y su historia.

Anuradhapura se encuentra en la zona norte de Sri Lanka, a unos doscientos kilómetros de la capital, Colombo. Una vez allí las opciones son tantas que, aun con toda su grandeza, Ruwanwelisseya es solo una etapa más en la ruta. En Anuradhapura se encuentra, por ejemplo, el árbol Bodhi. El Bodhi es el árbol bajo el cual se cree que Sidarta Gautama alcanzó la iluminación. Según la leyenda, una de sus ramas fue llevada a la isla y plantada en la ciudad sagrada, donde arraigó con fuerza. Este ejemplar reúne en sus alrededores a cientos y cientos de personas en los días festivos y recibe a un sinfín de peregrinos. El árbol es venerado mediante las entregas, las ofrendas, los rezos y las plegarias de todos los miembros de la familia. De este modo consiguen crear en este lugar un microclima espiritual difícil de comparar.

anuradhapura

© Mahesh Kularatne

Las opciones no escasean en Anuradhapura. Se puede seguir por Mihintale, un complejo arqueológico cercano a la ciudad. A la distancia de un paseo exigente se pueden contemplar estupas, cuevas, lagunas, los restos de uno de los hospitales más antiguos del mundo o estatuas de budas. También el lugar en el que se cree que un monje budista charló con un monarca cingalés, que se convirtió desde ese momento a esa religión. La visita a Anuradhapura demuestra el inicio de una veneración que se extiende hasta la actualidad.

Viajar a Sri Lanka: Esala Perahera y el diente de Buda

Escrito por: Javier Galán

Con el festival de Esala Perahera llega una semana de celebraciones y bailes en la isla de Sri Lanka con los que venerar la reliquia budista.

Esala Perahera

© Charith Gunarathna

Existen en el mundo multitud de fiestas populares en las que muchas personas se movilizan para venerar el diente de Buda. Pero seguro que no como en el Esala Perahera, la fiesta veraniega de Sri Lanka, en la que todo gira en torno a un diente “montado” a lomos del último de las decenas de elefantes que caminan por las calles de Kandy una noche cuya fecha depende de la luna llena. El diente es uno de los dientes de Buda, que tras varias peripecias recaló en esta isla del Índico. La procesión que venera la reliquia budista es el acontecimiento central de una semana de festejos, bailes, colores, fuego, sabores, multitudes y olores. Esala Perahera vendría a significar la procesión del mes Esala, que en el calendario cingalés correspondería con parte de nuestro julio y agosto.

Esala Perahera

© Charith Gunarathna

La historia que hay tras esta celebración comienza con la muerte de Sidarta Gautama. Su cuerpo fue incinerado y las cenizas y algunas partes salvadas de la cremación fueron transportadas por el mundo, lo que dio lugar a la construcción de templos que albergaron estas reliquias. Uno de los más llamativos se encuentra en Sri Lanka.

Se cree que fue el destino quien llevó uno de los dientes de Buda, concretamente, el canino izquierdo. Cuenta la leyenda que fueron el príncipe Danta y la princesa Hemamala los que se arriesgaron por conseguir que esta reliquia saliese de India para acabar en Sri Lanka alrededor del siglo IV antes de Cristo. ¿Cómo lo consiguieron? Ocultándolo en el peinado de la princesa durante una travesía que los llevó a la isla asiática. Siglos después, tras varios vaivenes del canino por el mundo (o no, si escuchamos y nos fiamos de sus guardianes históricos), parece que la determinación de construir un templo para protegerlo por fin caló en sus gobernantes. Llamado Sri Dalada Maligawa, sus blancas paredes se levantan en la ciudad sagrada de Kandy, en el centro de la isla. Y en verano, en su luna llena, se convierte en el centro de celebraciones en la Esala Perahera.

Esala Perahera

© Amila Tennakoon

La reliquia, que apenas supera los dos centímetros, se mantiene allí tan protegida como visitada. Aunque su vista estuvo reservada al monarca hasta el siglo XVIII, desde aquel momento éste decidió mostrársela a su pueblo. Desde entonces la procesión a lomos del elefante más fornido de los que habitan la isla es un motivo de peregrinación que culmina con la noche en la que el diente sale a las calles de Kandy. Guardado bajo un baldaquín y en un cofre, el diente venerado por miles de personas a lo largo del año en el templo sale sobre el elefante engalanado de sedas.

Esala Perahera

Ⓒ Daniel Liabeuf

Precedido por decenas de elefantes, bailarines, porta-antorchas, malabaristas, percusionistas y público en general, miles y miles de personas componen el desfile del color y de la luz, y se agolpan en los laterales para celebrar que esa reliquia se encuentra en esta parte del mundo.

El pavo real en India, el ave nacional del país

Descubrimos las claves tras la importancia del pavo real en India, país que nombró a esta como su ave nacional en 1963.

Escrito por: Alberto Piernas

En mitad de un exótico jardín, el pavo real despliega sus más de doscientas plumas y comienza a danzar con sus patitas a lo largo del trópico, anunciando la llegada de las inminentes lluvias. Hay algo de místico en todo ello, en sus colores, en la mirada del país indio hacia su ave más preciada.

Pavo real en India

© J. Kather

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