Qué ver en Mumbai: Dabbawala

Qué ver en Mumbai: Dabbawala
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Escrito por: Javier Galán

Ante la pregunta: ¿qué ver en Mumbai? hay miles y miles de respuestas. Uno de los fenómenos que no puedes perderte son los Dabbawala: repartidores que cada día forman la cadena humana más precisa del mundo. 

Qué ver en Mumbai: Dabbawala

© Phip S

No hay comparación entre la comida casera y la que puedan cocinarte fuera de casa. En una cultura gastronómica de innumerables matices como la india, donde cohabitan tantos toques de especias como paladares y las recetas se miman y preservan con esmero, esta sentencia no se olvida. Además, resulta más barato llevar la comida de casa que zigzaguear entre puestos callejeros en los descansos que deja el trabajo diario. Incluso aunque haya que crear todo un sistema de reparto para que el recipiente de comida casera salga de casa por la mañana y llegue a la oficina antes del mediodía. Si no caliente por lo menos templado.

Qué ver en Mumbai: Dabbawala

© Joe Zachs

De eso se encargan en Mumbai más de 5.000 repartidores, los dabbawalas, en una de las cadenas humanas más precisas, únicas y efectivas que se conocen. El funcionamiento se explica sencillamente, lo complicado es que todo salga bien: el oficinista sale de casa temprano, donde algún familiar, normalmente su pareja, se queda preparando la comida. Esto es muy importante en una cultura tan tradicional como la india, en la que las restricciones culinarias impuestas por la fe se llevan a rajatabla: mucha gente no quiere ni pensar que quien le ha cocinado haya dejado caer algún rastro de ingrediente prohibido como pueden ser la carne o ciertas especias.

Un dabbawala, que se traduciría como “el que lleva una caja”, los recolecta y acerca a la estación de tren cercana. Allí se organizan y se depositan en el medio de transporte público, con un código de colores, símbolos y letras que indican cuál es la parada de destino.

Es allí donde los recogen los dabbawalas de ese lugar. Gracias al código saben a qué persona de qué oficina debe acabar llegando, ya sea en bicicleta o a pie, con un porcentaje de acierto cifrado en 2008 por la revista The Economist en un asombroso 99,9999%. Y como lleva ocurriendo desde hace más de cien años, llega puntual a la mesa del trabajador a la hora de la comida tras pasar por entre tres y cuatro repartidores diferentes, la mayoría de ellos analfabetos.

Qué ver en Mumbai: Dabbawala

© Joshi Daniel

Cuando ha terminado de comer el cliente, quien paga una cuota mensual que no suele superar los diez euros, devuelve el envase. Este hará el camino de vuelta a casa para estar listo para el próximo día. Lo mismo ocurre con las más de 100.000 tarteras que se mueven por Mumbai siguiendo este engranaje que ha sido estudiado por universidades como la de Harvard y reflejado en películas como The Lunchbox, del director indio Ritesh Batra.

 

 

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